El violador del chándal será juzgado de nuevo por una agresión por la que había sido condenado
GALICIA
El fiscal pide cuatro años de cárcel para Andrés Mayo Fernández.
31 ago 2010 . Actualizado a las 13:14 h.Andrés Mayo Fernández, más conocido como el violador del chándal, volverá a ocupar el banquillo de los acusados por lo mismo de siempre, por abusar de una mujer. Ya había sido juzgado y condenado por ello a un año y nueve meses, pero su abogado recurrió el fallo y la Audiencia Provincial ordenó repetir el juicio al considerar que se produjeron errores de forma en la instrucción del caso. Se le acusa de abusar de una mujer en plena calle el 8 de abril del 2004, justo un día después de que su esposa diese a luz y de emprender una nueva vida en la ciudad de A Coruña, donde se instaló dos años atrás.
Este asunto fue instruido en una causa distinta de la que lo llevó el año pasado a la cárcel. La Audiencia Provincial de A Coruña lo castigó con 73 años de prisión por cometer cuatro violaciones, dos agresiones sexuales consumadas y otras dos en grado de tentativa entre diciembre del 2006 y agosto del 2007 en A Coruña.
Ahora el fiscal pide cuatro años de cárcel para él. Supuestamente, cometió los hechos en la calle Federico Tapia. A pesar de que la víctima lo reconoció, Andrés Mayo negó en el juicio que a las seis de la madrugada de aquel día abordase a la mujer por la espalda y abusase de ella. Huyó y la agredida denunció los hechos. Pero no hubo detenciones ni sospechosos.
Recurso
Hasta que en agosto del año 2007, el violador del chándal fue arrestado y la policía ató cabos, atendiendo a las características físicas aportadas por la víctima en su día, coincidentes con las del procesado. Así que llamaron a la agredida para enseñarle fotografías de Andrés Mayo. Y lo reconoció. El juez lo condenó, pero su abogado recurrió. Indicó en el recurso que su cliente estuvo seis meses sin abogado, lo que le impidió recurrir el auto de transformación de diligencias previas a procedimiento abreviado.
Además, el juzgado que se encargó de investigar el caso ni siquiera se pronunció sobre pruebas que reclamó el anterior abogado de Mayo y que nunca llegaron a realizarse. Aparte de que la víctima solo reconoció a Mayo cuando su imagen salió en los periódicos, tres años después de los hechos.
Este hombre había sido condenado en León a 112 años de cárcel por abusar y violar a once mujeres a finales de los ochenta en Asturias y León.