El desaparecido en Malpica y localizado ahora en Cangas se niega a decir qué pasó

Juan Ventura Lado / Jesús Santos CARBALLO/CANGAS/LA VOZ.

GALICIA

El coche de este vecino de Val do Dubra fue hallado junto a un acantilado en julio del año pasado

25 ago 2010 . Actualizado a las 12:59 h.

Los centenares de horas de búsqueda por tierra, mar y aire en el entorno del cabo San Adrián de Malpica para tratar de localizar a Francisco García Duarte, el perito de Val do Dubra que desapareció en julio del año pasado, fueron inútiles. Al menos eso es lo que se desprende de la información facilitada ayer por fuentes de la Guardia Civil y de la Subdelegación del Gobierno, que aseguran que el hombre se registró esta misma semana con su propio DNI en la pensión restaurante O Pereiro, en la parroquia canguesa de O Hío, muy cerca de las playas de Aldán.

La Voz trató de hablar con él en el establecimiento, en el que se encontraba cenando, pero declinó la invitación y le pidió al propietario que expulsase al periodista desplazado hasta el lugar.

En el momento de su desaparición, el suceso creó una importante conmoción tanto en Bembibre, su localidad natal, como en Malpica, adonde acudía con frecuencia para practicar la pesca, que era su afición preferida.

Ayer mismo, el alcalde de Val do Dubra, José Manuel Baleato, amigo personal de García, reaccionaba con incredulidad ante la noticia. «A min non me cabe na cabeza», manifestó el regidor, que afirma que tanto él como el resto de las personas que lo conocían no pensaron nunca en otra cosa que en un accidente como la causa de la desaparición.

De hecho, el pasado 29 de noviembre, la esposa de García Duarte presentó un expediente para la declaración del fallecimiento en un juzgado de Ordes. El escrito firmado por el magistrado titular indica que no se tenían noticias de él desde «el pasado día 4 de julio del 2009», cuando se ausentó de su domicilio en Bembibre para ir de pesca a Malpica. El mismo juez informó de que, «ignorándose su paradero», se deben seguir los trámites oportunos para declarar la viudedad de la demandante para los efectos legales pertinentes.

No lo detendrán

Ahora, la Guardia Civil, aunque tiene constancia de su presencia en la zona de Pontevedra, no tiene previsto emprender acciones en su contra porque está por demostrar que el supuesto falseamiento de su muerte pueda constituir algún tipo de delito, pese a los gastos millonarios que supusieron las labores de búsqueda para dar con su paradero.

García Duarte, en el momento que se le dio por desaparecido, tenía una empresa de ingeniería en su localidad natal y realizaba trabajos para el Concello de Val do Dubra y para el de Malpica, entre otros, lo que lo llevaba a mantener un contacto directo y casi diario con los regidores de ambos municipios, que se pusieron a la cabeza del dispositivo de búsqueda.

En aquel operativo participaron varias lanchas de Salvamento Marítimo, la patrullera de los guardacostas Paio Gómez Chariño , los submarinistas de la Guardia Civil y el Helimer Galicia . Además, se sumaron a los trabajos las agrupaciones de Protección Civil de Malpica y Val do Dubra, las policías locales de varios municipios limítrofes y decenas de voluntarios llegados desde Bembibre y de Malpica.

En los seis días que duró el primer rastreo intensivo lo único que se halló fueron los restos de una caña de pescar que supuestamente podría pertenecer al implicado. Los perros especializados que se emplearon en la localización solo fueron capaces de seguir la pista entre el vehículo de García Duarte, que quedó aparcado con todas sus pertenencias dentro, y el límite de la costa por el que se presumía que podría haber caído.

Dos semanas más tarde, el operativo se dio por finalizado con el firme convencimiento entre los equipos de búsqueda de que el perito dubrés estaba muerto y de que solo una gran casualidad podría ayudar a localizar su cuerpo.