El graduado en secundaria obligatoria lo logran el 74,9%, casi seis puntos más que la media española
26 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Uno de cada cuatro alumnos gallegos abandona la enseñanza secundaria obligatoria (ESO) antes de obtener el título de graduado. Este dato, que se incluye en un reciente estudio sobre fracaso escolar elaborado por la Fundación La Caixa, evidencia que la tasa de abandono en la comunidad sigue en niveles preocupantes, diez puntos por encima de la media europea. Con todo, la realidad gallega ofrece algunos síntomas de mejora. El porcentaje de alumnos que deja la escuela en esta comunidad sin terminar la ESO es 5,7 puntos más bajo que la media estatal. A esto se suma que Galicia se sitúa entre las autonomías que más ha reducido la tasa de abandono (1,8 puntos) desde el curso 1999-2000, cuando se implantó el nuevo modelo de enseñanza secundaria obligatoria.
Si se toma como referencia el nivel de fracaso escolar -la distribución porcentual del alumnado que llega al último curso de la ESO y no logra el título- la comunidad gallega también presenta mejor resultado que España; en el curso 2006-2007, el último sobre el que ofrece datos el estudio de La Caixa, el fracaso afectó al 26,9% de los alumnos, un porcentaje muy superior a la media europea (15,1%), pero inferior a la estatal (28,4%).
La interpretación oficial
Preguntada por el contenido del informe, la Xunta hace una doble lectura. «Mentres exista fracaso nunca estaremos satisfeitos e sempre será un reto que superar», explica José Luis Mira Lema, director xeral de Educación. Y agrega: «Os datos do estudo de La Caixa, sen embargo, son satisfactorios na medida en que a media de rapaces que se gradúan na ESO é moi superior á española; tanto, que só hai cinco comunidades con mellores datos». La Xunta también celebra que, mientras en Galicia la tasa de abandono se ha reducido en casi dos puntos desde 1999, en otras autonomías ha crecido de forma considerable. En Cataluña, por ejemplo, lo ha hecho en cuatro puntos, y en la Comunidad Valenciana en casi 15. Entre los factores que contribuyen a que el alumno fracase en sus estudios se sitúa primero el nivel socioeconómico del hogar. La ocupación y el nivel educativo y cultural de los padres influyen directamente en el riesgo de experimentar fracaso escolar. De hecho, el 44,8% de los hijos de clases trabajadoras presentan un riesgo elevado de abandono académico. Un porcentaje que contrasta con el 22,7% de las clases medidas. Además también influyen otras variables como el género, el origen étnico o el tipo de centro educativo. Los chicos tienen más fracaso, igual que los hijos de inmigrantes. Los centros privados y concertados presentan mejor balance.
Celso Currás, ex conselleiro de Educación, respalda la influencia de todas estas variables. Pero apunta otras dos. «La educación permisiva, que inculca en el niño la idea de que puede obtener todo sin esfuerzo, influye en el fracaso; también lo reduce que la familia tenga expectativas y motivación para estudiar», dice.
Y añade: «Esto no tiene que ver con el nivel cultural y de renta. De familias del rural gallego han salido magníficos profesores, abogados y médicos; es decir, no solo influye el nivel socioeconómico del hogar, sino también la confianza de los padres en la educación».