Feijoo pedirá frenar la devolución de 2.600 millones, para blindar servicios
GALICIA
La oposición condiciona su apoyo a la estrategia de la Xunta y denuncia que ya está recortando prestaciones básicas
21 jul 2010 . Actualizado a las 02:39 h.La Xunta acudirá al Gobierno de Zapatero en busca del oxígeno que necesita insuflar a los presupuestos más debilitados de la historia para intentar prestar con 1.000 millones menos los mismos servicios básicos que atiende ahora. Feijoo convirtió ayer en un campo de minas los «buratos» que a su llegada a Raxoi destapó en las cuentas heredadas del bipartito, y cifró en 2.584 millones de euros la devolución que reclama el Ejecutivo central por los anticipos realizados con arreglo al sistema de financiación autonómica. El presidente apeló al apoyo del Parlamento para negociar con Madrid el aplazamiento de ese reintegro hasta que la economía gallega vuelva a crecer al 2% anual.
La comparecencia con la que Feijoo culminó ante el pleno extraordinario de la Cámara un goteo de varias semanas sobre la dimensión de los recortes previstos en las cuentas del 2011, a los que la conselleira Marta Fernández Currás ya puso números el lunes, fue una nueva llamada de alarma ante un escenario económico comprometido. Feijoo se recreó en el dramatismo de unos indicadores que todavía no permiten vislumbrar la salida de la crisis, aunque sin apenas autocrítica. El jefe del Ejecutivo recriminó con insistencia el legado del bipartito y, cuando levantó la vista del retrovisor, dirigió sus críticas a un Gobierno de Zapatero «errático» que avaló las «previsións irresponsables» de la Xunta anterior. Explicó que la devolución que reclama el Estado (600 millones de los anticipos transferidos en el 2008 y 1.989 de los correspondientes al 2009) es la consecuencia de unos presupuestos que el bipartito infló de forma artificial.
Ahora, el Gobierno pretende que la Xunta reintegre esos 2.584 millones en los próximos seis años: 116 en el 2011; 517 por ejercicio entre el 2012 y el 2015; y los 400 restantes, en el 2016. Feijoo pidió apoyo a PSdeG y a BNG para alcanzar un acuerdo parlamentario y solicitar a Madrid que Galicia quede eximida de esa devolución «ata que a economía recupere a senda do crecemento e a creación de emprego en taxas iguais ou superiores ao 2%». Además, pretende que el Gobierno amplíe al menos a diez años el plazo de la Xunta para el pago de esas devoluciones, frente a los seis del itinerario de partida.
Listas de espera y dependencia
Feijoo encontró una oposición comprensiva con el mensaje de fondo, pero dura en la petición al presidente de que asuma la responsabilidad de 15 meses de gestión. Espoleados por los reproches al presidente, los dos grupos coincidieron en denunciar que los recortes en las prestaciones esenciales ya han comenzado. El líder del PSdeG, Pachi Vázquez, aludió al incremento de pacientes en listas de espera y al repunte del gasto farmacéutico. Acusó a Feijoo de meter a Galicia «na cola de España en prestacións» por la ley de dependencia, y aseguró que Educación prescindirá de mil docentes. El nacionalista Carlos Aymerich cifró en 100 millones el tijeretazo en el gasto en sanidad desde que gobierna el PP, y en 63 millones en educación.
Pero tanto Vázquez como Aymerich dejaron la puerta abierta a secundar la petición de la Xunta al Gobierno central. El socialista se mostró más esquivo, en una primera intervención en la que se permitió una observación chusca sobre el bronceado del conselleiro de Industria: «Só hai que mirarlle á cara para ver canto traballa». Vázquez vinculó su apoyo a Feijoo a que aplique cambios en la Xunta, y anticipó que el Grupo Socialista pedirá una comisión de investigación en septiembre sobre las adjudicaciones de Medio Ambiente. En el turno posterior, abogó por llevar el diálogo al órgano que los grupos pactaron poner en marcha en el debate de política autonómica.
Aymerich anunció que el Bloque respaldará la propuesta si Feijoo la canaliza a través del PP en el Congreso.