Detenido un motorista que quintuplicaba la tasa de alcohol y llevaba con él a su hijo de 8 años
GALICIA
El hombre tomó los mandos de la moto con una tasa de alcohol cinco veces superior a lo máximo autorizado y, en los escasos minutos que circuló, cometió una infracción de tráfico.
08 jul 2010 . Actualizado a las 03:08 h.La colaboración ciudadana facilitó el arresto de un supuesto piloto ebrio que no dudó en subir a bordo de su ciclomotor a su propio hijo, menor de edad, tras pasar la tarde en la concurrida playa de Samil. El hombre tomó los mandos de la moto con una tasa de alcohol cinco veces superior a lo máximo autorizado y, en los escasos minutos que circuló, cometió una infracción de tráfico. La gravedad de los hechos llevó a la Policía Local de Vigo a poner al menor bajo la custodia de la abuela y a meter al hombre en calabozos.
Los agentes municipales arrestaron al motorista después de observar que circulaba en dirección prohibida con su hijo de ocho años de paquete. El implicado había bebido en la playa de Samil gran cantidad de alcohol en compañía del menor antes de subirse a la moto. Esto alarmó a los bañistas que vieron su conducta y dieron parte a los policías de verano que patrullan en bicicleta por el paseo.
El incidente ocurrió a las 20.15 horas del pasado martes. Dos bañistas observaron a un hombre que abusaba de la bebida y que tenía a su cargo a un menor. La preocupación aumentó cuando comprobaron que ambos se encaminaban hacia un ciclomotor estacionado en uno de los aparcamientos playeros.
Los testigos alertaron entonces a los agentes de la unidad de Costas y Playas de la Policía Local de Vigo, que salieron en busca del motorista y lo localizaron cuando abandonaba un aparcamiento montado en un ciclomotor y por dirección prohibida. El menor iba en el asiento trasero.
Los agentes comprobaron que era fundado el temor de los bañistas, pues el piloto mostraba claros síntomas de haber bebido: el hombre tenía los ojos rojos y vidriosos, su habla era balbuceante y mostraba un acusado desequilibrio al andar. Ante tales indicios, le invitaron a someterse a la prueba obligatoria de alcoholemia.
Menor con la abuela
Minutos después, el resultado del test confirmó las sospechas de bañistas y policías. El resultado se situaba en 1,40 miligramos de alcohol por litro de aire expirado, lo que supone cinco veces más del máximo autorizado por la ley para un conductor particular.
Los agentes identificaron y denunciaron al piloto. Se trata de un vigués de 32 años y quedó imputado por un presunto delito contra la seguridad vial, en la modalidad de conducción bajo los efectos del alcohol.
Su ciclomotor fue inmovilizado y el niño quedó a cargo de su abuela en el domicilio familiar.