Un fenómeno delictivo emergente que desbordó las previsiones más pesimistas

La Voz

GALICIA

Hasta aquella redada del 12 de junio de hace 20 años, el tráfico industrial de sustancias estupefacientes, al menos en la Galicia de entonces, era como las meigas -«habelas, hailas, o caso é dar con elas»-, ya que por estas latitudes apenas se había tenido noticia de la aprehensión de unos cuantos cientos de kilos de hachís. La cocaína en las estadísticas se registraba en cientos de gramos confiscados a correos que llegaban de más allá de O Padornelo y A Canda.

El olfato policial y las incipientes investigaciones apuntaban a una realidad muy distinta. Desde mediados de los ochenta, una buena parte de los tabaqueros más veteranos ya estaban trabajando a pleno rendimiento con los amos del negocio del chocolate estratégicamente instalados en los Países Bajos, su gran mercado, y con los señores de la cocaína.

En algunas zonas de Galicia ya se había detectado la presencia de fuertes inversiones de dinero de origen delictivo gestionadas sobre el terreno por familiares de capos latinoamericanos presos por aquellas fechas.

Aquel 12 de junio solo se registraron 18 detenciones, pero luego hubo más. Al final, fueron 68 los procesados, 52 llegaron a sentarse en el banquillo de los acusados -33 gallegos- y dos de cada tres resultaron condenados.

Los exculpados

De los 13 que resultaron formalmente exculpados en el primer macroproceso que se celebraba en España contra la delincuencia organizada, si se revisa su evolución desde entonces hasta la fecha, en la mayoría de los casos existen pocas dudas de su vinculación con ese mundo. No hace falta más que hojear los currículos de Manuel Charlín Gama, Alfredo Cordero o Alvarito, el Cojo , por ejemplo.

Si se analiza la trayectoria de los condenados, se constata que para la mayor parte de ellos, los hechos por los que fueron penados no son más que una mínima parte de de su currículo delictivo. Casi todos han vuelto a ser detenidos y condenados por delitos similares o más graves. Más de uno, incluso ha creado escuela.

De los que no han vuelto a caer, según los expertos policiales, no se puede decir que todos estén fuera del negocio.