Las ciudades y diputaciones tienen 212 asesores y cargos de confianza

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi SANTIAGO/LA VOZ .

GALICIA

En la corporación local de Vigo hay más personal de libre designación que concejales

29 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Las siete grandes ciudades y las cuatro diputaciones provinciales dan trabajo en Galicia a 212 personas entre asesores y personal de confianza, lo que genera un coste anual de 7 millones de euros (más de mil millones de pesetas). Los datos evidencian que, pese a la crisis económica, los grandes municipios tienen un elevado gasto público en un capítulo cuya dimensión suscita grandes dudas en muchos sectores de la ciudadanía. Un análisis detallado revela que Pontevedra es la ciudad gallega más austera, con solo 6 empleados de este tipo, que generan un gasto de 217.000 euros. A continuación se sitúan Ferrol, con 12, y Ourense, con 14. Lugo, con 18 asesores, y Santiago, con 20, ocupan la cuarta y la quinta plaza del ránking.

El sexto puesto por número de empleados es para Vigo, con 29, que tiene más personal eventual de confianza que concejales. El PP denunció en su día que con el gobierno municipal bipartito de Vigo, el gasto anual del Concello en este apartado se había triplicado y pasaba de los 193.000 euros de antes a 574.000. En el primer lugar de la lista se coloca el Ayuntamiento coruñés, con 36 personas en esta categoría. El gasto en este capítulo ronda los 1,4 millones de euros, una cantidad similar a la que suman por el mismo concepto Santiago, Ourense y Pontevedra juntas. Los sueldos del personal de confianza se sitúan entre los 25.000 euros de los eslabones más bajos hasta los 60.000 o 70.000 de los más altos.

Las diputaciones tampoco escatiman en gastos. En Lugo, entre asesores y personal de confianza trabajan 30 personas; en Pontevedra, 21, y en A Coruña, 36. Entre las tres suman casi dos millones de euros.

Capítulo aparte es el de la Diputación de Ourense, capitaneada por José Luis Baltar. Allí solo hay un asesor, concretamente de seguridad, que ejerce las funciones de chófer y guardaespaldas del presidente provincial. Otras personas de la máxima confianza de Baltar han encontrado acomodo en la plantilla como funcionarios o personal laboral. En caso de cambio de gobierno seguirían trabajando en la Diputación.

La clase política recurre a este perfil profesional para sus funciones diarias. Entre asesores y personal de confianza se encuentran jefes de gabinete y de prensa, empleados encargados del protocolo, secretarios y empleados dedicados a otras funciones administrativas. La crisis económica ha centrado el debate sobre la conveniencia de adelgazar estos gastos, que los propios municipios y Administraciones consideran indispensables para una gestión eficaz.