Galicia sufrirá desde este año un declive demográfico sin freno

GALICIA

Los mayores de 65 años duplican a los menores de 16, y en 1996 estaban a la par

01 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los demógrafos llevan años advirtiendo de que Galicia va a entrar en una senda de declive poblacional de la que no saldrá en varias décadas. Ese momento de empezar a perder habitantes parece haber llegado ya a tenor del avance del padrón del 2010, en el que los número rojos se han salvado esta vez por tan solo 722 altas, aportadas además por la llegada de extranjeros. Pero las proyecciones realizadas por los institutos oficiales de análisis estadístico de Galicia y España advierten que ya no queda más margen para el optimismo. La crisis económica no ha hecho más que agravar una delicada situación de la que los demógrafos no ven salida, sobre todo por la persistente inacción de las Administraciones para tratar de paliarla. Negras proyecciones El Instituto Nacional de Estadística advierte en su última proyección demográfica que Galicia perderá población a partir de este mismo año, con una tendencia en la que el organismo estatal no consigue ver ningún repunte al alza, al menos en lo que queda de década. Un horizonte mucho más negro dibuja el Instituto Galego de Estatística, que en el peor de los escenarios previstos intuye una Galicia con un millón de vecinos menos a mitad del siglo XXI. Pero además de las cifras absolutas del padrón y su evolución, ¿qué es lo que determina que el declive poblacional sea irremediable? Cambio radical En 1996, el número de gallegos mayores de 65 años estaba casi a la par del de menores de 16. Por los 501.811 habitantes en edad de jubilarse había 427.384 niños entre 0 y 15 años. Ambos grupos representaban, respectivamente, el 18,30 y el 15,58% de la población de la comunidad. Tan solo quince años más tarde, y según el avance del padrón publicado este jueves, el perfil demográfico de la comunidad es radicalmente diferente. Los mayores de 65 años son ya 619.697 residentes, y lo que es peor, los menores de 16 han bajado a 342.773. Es decir, que hay 117.886 jubilables más y 84.611 niños menos, siendo estos ahora el 12,26% de la población de Galicia, mientras que el grupo de más edad ha subido en el período citado al 22,16%. La caída en casi cuatro puntos de las franjas de edad más jóvenes tendrá un efecto directo dentro de unos años en los índices de demografía, que bajarán a niveles inéditos en la comunidad. La reducción en la llegada de extranjeros por la falta de incentivos y la destrucción de empleo pondrá cota también a la aportación de bebés que ofrece la inmigración. Y los demógrafos añaden todavía una variante más para sumar factores de recorte a la población. La emigración no hará más que aumentar, estando especialmente protagonizada por técnicos y profesionales jóvenes que abandonarán aún más las zonas semirrurales y las ciudades de Galicia en búsqueda de mejores opciones profesionales. Carlos Ferrás Sexto, profesor de Geografía Humana en la Universidade de Santiago, reitera su idea de que «Galicia se está suicidando demográficamente», porque a su juicio cada vez está más cerca de que la pirámide poblacional se invierta totalmente en la comunidad. Los grupos de más edad serán mayoría, y los menores formarán una base muy débil y reducida. Enorme hipoteca social «La mayor parte de la población no será productiva y eso generará unas dependencias insoportables para la economía de una comunidad con poca masa con capacidad de producir y generar recursos», señala el experto, para quien las luces de alarma ya están encendidas. «Será una recesión de mucha duración, en la que ya no nos salvará la inmigración y en la que las hipotecas en gasto social condicionarán las inversiones públicas, la educación y los servicios», añade Ferrás. Con ello, la brecha entre Galicia y el resto de España no hará más que crecer, al mismo ritmo que la comunidad pierda población.