«O martes parecía tontería, pero agora, normal que non haxa clase»

ALLARIZ

La nieve sorprendió en Ourense. Y en este caso por no esperada. A pesar de que el pasado martes desde la Consellería de Educación se comunicaba en los centros la suspensión de las clases, muchos padres desconfiaban de tal decisión, al considerarla precipitada. Pero ayer cantó otro gallo. La provincia ourensana amaneció nevada y en muchos puntos casi incomunicada. La villa de Allariz fue una de las afectadas. A poco más de diez kilómetros de la capital (en donde en cambio no nevó) la estampa era totalmente de postal navideña. Incluso a la una de la tarde resultaba difícil transitar por las calles de la localidad debido a la espesa capa de nieve convertida en hielo.

Los pocos vecinos que se atrevían a salir lo hacían con precaución. «O martes parecía tontería o do mal tempo, pero agora visto isto, normal que non houbera clases», dice una vecina. A pocos metros, Manuel Conde, que intenta hacerse camino entre los coches, explica, sin embargo: «Vexo normal que os nenos dos pobos non vaian ao colexio, pero os de Allariz non teñen tanto problema». La villa parece desierta, pero en el campo da Barreira (lleno de nieve) un grupo de niñas juegan con la nieve. A su lado, Robustiano Álvarez, el padre de tres de ellas. «Visto o visto é normal que se quedaran na casa. Tampouco é a primeira vez. Outros anos hai días en que a neve fai que non haxa colexio». Va cargado con la compra y sonriente, a pesar de que las rachas de viento le han roto el paraguas: «Os pais temos que aguantarnos e buscar solucións. Depende do traballo de cada un e de como se organicen», explica. Mientras, las niñas, felices, intentan no resbalar y continúan jugando con la nieve.

De idéntica opinión es José Hervás. Aunque vive justo enfrente del centro en el que están escolarizados sus hijos, reconoce el problema y asegura: «É normal que hoxe non haxa clases, supoño que tamén é porque moitos dos alumnos que estudan aquí son de pobos próximos que o teñen máis difícil. Pero xustamente esta mañá vin como unha persoa esvaraba aquí mesmo, así que mellor previr».