«En quince años trabajando como taxista, nunca me había pasado nada igual»

La Voz

GALICIA

Enrique Jiménez fue uno de los testigos del sorprendente suceso que tuvo lugar en la madrugada de ayer en la autopista del Atlántico. Trabaja como taxista, y en ese momento trasladaba a un cliente al aeropuerto de Santiago.

«En el kilómetro 5, el panel informativo de la AP-9 ya informaba de que había que conducir con precaución, que había animales sueltos en la calzada. Reducimos la velocidad, y a la altura del kilómetro 11 vemos a dos grandes vacas de color marrón que vienen en dirección hacia A Coruña». Jiménez explicó que los animales estaban siendo perseguidos por dos agentes de Tráfico, que corrían por el arcén para intentar alcanzarlos. «Era chocante ver cómo los dos guardias civiles iban detrás de las vacas, que realmente eran tremendas», apuntó.

Pasados unos metros, el taxista coruñés vio a otra vaca muerta en la carretera y rodeada de una gran mancha de sangre, y luego a un coche estrellado contra la mediana de la carretera y que tenía todo el frontal y el techo destrozados. No pasaron ni unos segundos cuando observó que había otros cinco vehículos en el arcén, que presentaban daños materiales como consecuencia de haber colisionado entre ellos.

Impresionado

Jiménez confesó que estaba impresionado con este suceso, «porque en quince años trabajando como taxista, nunca me había pasado nada igual. Me había cruzado con algún animal en carreteras de montañas o caminos, pero no en una autopista al lado de A Coruña», reconoció.