El sistema no siempre se disculpa

La Voz

GALICIA

A pesar de haber sido inobjetablemente inocentes, no todos piden compensaciones y, entre quienes lo hacen, muchos no lo consiguen. A Ramón, un juez le pidió perdón en medio de la sala y en nombre de la Justicia. P. dice que se conformaría con algo así: «Me gustaría que algunos guardias civiles me pidieran perdón, aunque fuera privadamente, por las barbaridades que tuve que oír y soportar cuando me detenían. Y fueron muchas».?La Justicia puede conceder indemnizaciones. Pero si el delito se cometió y el caso no es sobreseído, es difícil conseguirlas. Y algunos prefieren olvidar; comenzar la terapia sin más años de pleitos y reclamaciones que recreen una y otra vez el peor episodio de sus vidas. ?De todos modos, como afirma P., «olvidar es imposible. Lo mejor que se puede hacer es aprender a vivir con ello».