El ministro de Fomento, José Blanco, anunció ayer la progresiva implantación en Galicia de 15 nuevos trenes R-599 para trayectos de media distancia, una renovación del parque móvil de la operadora que supone una inversión de 80 millones de euros. Cuatro de estos trenes -entre ellos el que hizo el viaje de prueba- ya están circulando por las vías gallegas y los once restantes se irán incorporando progresivamente a la flota de Renfe en los próximos meses. Está previsto que los 15 nuevos convoyes ferroviarios estén funcionando el próximo mes de abril.
Por otra parte, el Consejo de Ministros autorizó ayer por 26 millones la licitación del montaje de la vía en el eje de alta velocidad Santiago-Ourense. En total, la instalación de la vía, incluyendo el suministro de los raíles, ascenderá a 107,6 millones de euros.
Por otra parte, el ministro de Fomento y el presidente del ADIF, Antonio González Marín, inauguraron en Santiago un punto de información sobre este eje ferroviario, que ofrecerá a los interesados detalles sobre el desarrollo de los trabajos.
Inversión final
Las obras que ayer se inauguraron en el eje atlántico costaron 260,4 millones de euros, mientras que la inversión global entre Santiago y A Coruña, sin incluir la electrificación, asciende a 632 millones. El recorrido entre ambas ciudades pasa a ser de 61,7 kilómetros, frente a los 74,4 del trazado antiguo.