La familia del menor obeso prevé entregarlo a la Xunta esta misma semana

GALICIA

Los padres del chico estudian permitir que sea observado por los médicos de un centro hospitalario

01 dic 2009 . Actualizado a las 02:48 h.

La cuenta atrás para que el caso del menor obeso de Ourense, cuya tutela reclama la Xunta, se cierre parece haber comenzado. Dos meses después de que la Administración autonómica decidiese hacerse cargo de la tutela del chico alegando problemas graves de salud debido a su sobrepeso, la familia del menor podría haberse decidido a permitir que la Xunta examine al chico y realice un estudio de su situación.

Durante todo este tiempo, el menor ha permanecido oculto por expreso deseo de sus padres, Luis Montoya y Margarita Gabarres, que se han negado hasta ahora a permitir que su hijo -que pesa 70 kilos y acaba de cumplir diez años- ingresase en un centro para curarse de su sobrepeso y reconducir su dieta. Lejos de aceptar esta obligación, los progenitores han solicitado que se les concediese una segunda oportunidad y que se permitiese que Moisés permaneciese junto a su entorno.

En un hospital

Ahora todo apunta a que la familia del chico podría haber reconsiderado su postura y estaría dispuesta a entregar al menor esta misma semana. Eso sí, todo indica que lo llevarían a un centro hospitalario, se prevé que de la capital ourensana, para que sea examinado allí por especialistas que dictaminen sobre su estado de salud y, en definitiva, sobre si su ingreso en un centro de menores -requisito que la Administración ha considerado hasta ahora imprescindible- es o no la solución más adecuada.

La presión judicial y policial que se ha ejercido en las últimas semanas sobre los padres del menor -en los últimos días los agentes de la Policía Autonómica han redoblado sus esfuerzos hasta conseguir estrechar el cerco sobre varios poblados gitanos de Galicia en los que podría encontrase el menor- puede haber tenido que ver en la nueva decisión de los padres, aunque ya en las últimas semanas se habían celebrado reuniones entre la Xunta y la familia destinadas a encontrar una solución al conflicto.

Por el momento la fecha en la que se entregaría al menor en un centro público es una incógnita, si bien no se descarta que se pueda producir en un corto espacio de tiempo.

Eso sí, de lo que ocurra en los próximos días dependerá el avance de la querella presentada contra los padres de Moisés por la Fiscalía de Menores de Ourense. Según esa querella, la conducta de los progenitores sería constitutiva de los delitos de sustracción de menor, desobediencia y abandono.

Este último cargo se añadió a la denuncia tras constatarse que el menor había faltado a clase de forma reiterada no solo durante el curso actual, sino también durante el período lectivo del 2008-09, cuando se le contabilizaron cerca de medio centenar de faltas de asistencia.

Precisamente, Luis Montoya y Margarita Gabarres comparecieron ante un juez de Ourense el pasado jueves para responder a cuestiones relativas al absentismo escolar de su hijo. Alegaron, contestando solo a su letrado, que el menor había sufrido un accidente que le impidió ir a clase durante varias jornadas. Ese mismo día, el juez les dio un nuevo plazo para que entregasen al chico en unos días, bajo riesgo de tener que enfrentarse a acciones judiciales.