Los progenitores habrían incurrido en un delito de sustracción de menores y desobediencia administrativa.
04 nov 2009 . Actualizado a las 23:26 h.La Fiscalía de Ourense ha interpuesto esta tarde una querella criminal contra los padres del menor con obesidad mórbida, por un presunto delito de sustracción de menores y desobediencia administrativa. En una rueda de prensa, convocada de urgencia, el fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Ourense, Florentino Delgado, ha indicado, poco después de conocerse la postura de la Xunta, que la Fiscalía acatará la resolución de la Administración.
El menor se encuentra, en la actualidad, oculto por la familia, tras la reciente negativa de los padres a entregarlo de forma voluntaria al Gobierno gallego, para su internamiento en el centro de menores de A Carballeira.
En declaraciones a los medios, Delgado significó que la querella responde al objetivo de hacer saber a los padres «que hay indicios de que están cometiendo un hecho delictivo, porque se han opuesto radicalmente a cumplir la resolución».
Sin embargo el fiscal jefe descartó que haya solicitado una orden de busca y captura así como el ingreso en prisión de los padres.
Por otra parte, el fiscal jefe se refirió al seguimiento realizado al niño desde el año pasado, con varias resoluciones administrativas relativas a los problemas alimentarios del menor y que podrían estar poniendo en serio riesgo su salud.
Desde 2005, un equipo de la Xunta, pediatría del Complejo Hospitalario de Ourense y la concejalía de Servicios Sociales se ocupa del seguimiento del menor, por el problema de obesidad mórbida, y que finalizó con la resolución del Ejecutivo gallego de reclamar la tutela, por una situación de desamparo del niño.
Con la interposición de esta querella criminal, los padres, Luis Montoya y Margarita Gabarres, se enfrentan ahora a una pena como máximo inferior a dos años, por desobediencia, por lo que no tendrían que ingresar en prisión.
Los padres ahora tendrán que tomar una decisión, por lo que es de esperar, que en las próximas horas se reúnan con su letrado, José Manuel Rodríguez, para decidir si entregan a su hijo a la Xunta.