El discurso renovador y la no acumulación de cargos son las bazas que Lage esgrime frente a Moreda, quien pone énfasis en la experiencia y la disposición al consenso.
-¿No cree que muchos militantes apoyan a Moreda porque es una figura histórica y respetada?
-Sí, pero el PSOE nunca avanzó hacia adelante mirando a atrás y no sé si los que reprochan que una nueva generación dé un paso al frente son los mismos que en el año 2000 también criticaron que nuevos dirigentes, como Blanco y Zapatero, se pusieran al frente del partido.
-Convirtió la no acumulación de cargos en un arma arrojadiza contra Moreda.
-Defiendo la no acumulación de cargos porque ese es el partido que queremos cambiar. Difícilmente se pueden atender 94 agrupaciones socialistas en la provincia cuando se tienen demasiadas responsabilidades, lo que no quita que el trabajo de Moreda en la Diputación sea magnífico.
-¿Es posible una candidatura de integración?
-Mi mano siempre estará tendida, pero no he sido yo el que negó el diálogo. Creo que en la política la humildad es necesaria y lo que puedo decirle es que si gano el compañero Moreda tendrá un lugar destacado dentro del partido
-¿Qué hará si no gana?
-Me pondré a disposición del vencedor para trabajar con lealtad como llevo haciendo desde hace 16 años.
-Moreda dice no tener la aspiración de ser candidato a la Xunta, ¿usted?
-Tampoco.
-¿Cuál es su meta?
-Hacer de Galicia un país con más justicia social y bienestar. Los socialistas queremos cambiar el mundo, y por qué no empezar por Galicia.