Barja estudia llevar a Santiago a los tribunales por las plazas de Medicina

GALICIA

El presidente de la Xunta dice que el acuerdo del 2008 no es bueno y que en A Coruña hay profesores excelentes

23 oct 2009 . Actualizado a las 12:25 h.

El rector de la Universidade da Coruña (UDC), José María Barja, se enteró ayer por La Voz de que su homólogo compostelano, Senén Barro, había decidido desestimar el recurso de reposición interpuesto por la institución académica coruñesa contra la decisión de la Universidade de Santiago (USC) de convocar plazas de docentes de Medicina en A Coruña y Vigo. A pesar de que la denuncia se había presentado el pasado julio, el rector santiagués decidió resolverla este martes, justo un día después de que se celebrara en Santiago la reunión entre los tres responsables de las universidades gallegas y los conselleiros de Educación y Sanidade para tratar esta cuestión y que acabó sin demasiados avances.

Barja destacó ayer que todavía no conocía cuáles habían sido los motivos que aducía el rector compostelano para rechazar el recurso de reposición, y que, por ello, esperaría a tener delante esos documentos para que el equipo rectoral coruñés tomara las medidas que considerara oportunas. «Hay que ver el tipo de respuesta que dan, y luego nosotros nos reuniremos y buscaremos soluciones», afirmó, aunque no renunció a acudir a la vía judicial en caso de que fuera necesario.

A pesar de ello, el responsable de la UDC es partidario de llegar a una situación consensuada antes de acudir a los tribunales, aunque también ha reiterado en varias ocasiones que «los acuerdos están para cumplirlos, y la Universidade da Coruña ha sido leal». En este sentido, José María Barja es optimista y cree que, en este año, todavía se puede llegar a una solución satisfactoria para elegir a los profesores que impartirán la docencia clínica en los tres hospitales universitarios. Al respecto, afirmó: «Nosotros creemos que sí es posible alcanzar una solución para este curso, aunque evidentemente los tiempos son apretados, y trataremos de facilitar lo más posible esa salida».

El motivo que ha generado toda esta polémica surgió cuando la Universidade de Santiago decidió poner en marcha, de forma unilateral, una convocatoria de plazas de profesores docentes sin tener en cuenta la opinión de los rectores de A Coruña y Vigo, así como de los conselleiros de Sanidade y Educación, tal y como se establecía en el protocolo para la docencia clínica firmado en mayo del 2008. Desde el primer momento, los responsables de la USC destacaron que tuvieron que tomar esta medida porque los anteriores responsables de la Xunta no habían convocado una comisión para desarrollar el acuerdo, y que el inminente comienzo de curso los hizo actuar de la misma forma que lo llevan haciendo en los últimos años.

Por eso, el pasado mes de julio, desde Santiago salía una convocatoria de 20 plazas de profesores para dar clase en el Complejo Hospitalario Universitario A Coruña, y otras 15 para el de Vigo. Desde la UDC se denunció esta medida y se interpuso un recurso para reponer el protocolo. Además, para buscar una solución rápida, que perjudicara lo menos posible a los docentes que se presentaron a las pruebas, así como a los alumnos, desde la institución coruñesa se propuso que fuese Santiago la que eligiese a los profesores que iban a dar clase este curso, pero que luego trasladase sus expedientes a las universidades de Vigo y A Coruña.

Profesor-colaborador

Por su parte, Núñez Feijoo declaró ayer en Ourense que la Xunta «sempre» facilitará el acuerdo entre los rectores y se mostró convencido de que ambas universidades «actuarán con intelixencia». Según informa Miguel Ascón, Feijoo declaró que el acuerdo del 2008 no es bueno «e por iso se está traducindo en problemas», por lo que espera que el nuevo protocolo los evite. «O ano que vén faremos unha nova modalidade de profesor-colaborador», avanzó. Feijoo, que dijo respetar la autonomía universitaria, afirmó que «hai uns excelente profesionais no complexo hospitalario da Coruña con títulos de doutor, con acreditación académica suficiente para dar clases prácticas clínicas a alumnos cuxo título o expida a Facultade de Medicina de Santiago».