Casi cinco años de cárcel para un redondelano que agredió sexualmente a una anciana

GALICIA

La defensa solicitará en noviembre que le concedan el tercer grado

17 sep 2009 . Actualizado a las 02:11 h.

El redondelano Serafín F.?P., de 48 años, aceptó ayer una condena de cuatro años y 10 meses años de prisión por allanamiento de morada y agresión sexual a una anciana de la parroquia de San Vicente de Trasmañó (Redondela). La conformidad se produjo en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo.

La Fiscalía había solicitado inicialmente 17 años de prisión para el acusado de agredir sexualmente a la mujer, de 87 años, pero el ministerio público cambió la calificación de los hechos porque no se demostró que el hombre penetrase con su mano la vagina de la mujer.

El hombre carece de antecedentes penales y lleva en prisión desde que fue detenido en enero del año 2007. Su defensa pedirá en el mes de noviembre que le concedan el tercer grado de manera que solo tenga que dormir en el centro de inserción social de Vigo o que incluso pueda pernoctar en su casa controlado por una pulsera similar a la que se coloca a los maltratadores.

En el próximo noviembre, la familia del agresor comenzará a pagar la indemnización a la anciana, que ha sido fijada finalmente en 3.000 euros. También tendrá que satisfacer una multa de 600 euros.

Respecto a la concesión tan rápida del tercer grado, la acusación particular dijo que «eso no puede ser. No podrá obtener el tercer grado hasta que pague la indemnización y la multa», es decir hasta noviembre del 2010.

Forcejeo

Los hechos se produjeron el 11 de diciembre del 2007. Ese día Serafín F.?P. pasó la velada en el bar Casa Pepe, de Trasmañó, donde tomó una gran cantidad de bebidas alcohólicas. De vuelta a casa, en estado ebrio, a las dos menos cuarto de la madrugada forzó la ventana de la vivienda de su vecina, una mujer de 87 años, y se introdujo en la casa. La mujer dormía y oyó ruidos, por lo que se levantó y se acercó a la cocina para ver qué sucedía.

El hombre la agarró, la arrastró hasta la cama y se le echó encima para satisfacer sus deseos sexuales. La mujer se resistió y en el forcejeo el agresor le desgarró la boca, produciéndole una herida que precisó tres puntos de sutura. Asimismo, le causó varios hematomas y lesiones en la cara. A continuación le arrancó el pantalón del pijama y las bragas, «sin que conste penetración», según los hechos que considera probados el tribunal. Debido al forcejeo se rompió la cama y quedó inservible la dentadura postiza que la mujer tenía bajo la almohada.