Muere un octogenario tras pasar tres días agonizando junto a su mujer enferma en su casa de Cambados

GALICIA

Para Floreano T.?L. el auxilio de la Guardia Civil llegó demasiado tarde. Este hombre de 84 años, vecino de Castrelo (Cambados), falleció ayer en el Hospital do Salnés tras ser rescatado de su domicilio. La víctima fue hallada en el suelo, con un traumatismo craneal e inconsciente, agonizando a pocos metros de su mujer, María, de 83 años, que está encamada.

La Guardia Civil se presentó en el número 35 de A Revolta después de que la panadera diera la voz de alarma al comprobar que el pan que había dejado el viernes en la casa no había sido recogido. Los agentes se presentaron en el domicilio ayer por la mañana y, tras forzar la entrada, encontraron en el interior al matrimonio en una situación que, quienes la presenciaron, calificaron de penosa. El hombre apenas respiraba y la mujer sobrevivía sin comer y en unas condiciones higiénicas lamentables.

Floreano T.?L. fue trasladado al Punto de Atención Continuada (PAC) de Cambados y dada su gravedad fue desviado inmediatamente al Hospital do Salnés, donde falleció poco después. Su mujer seguía ayer tarde ingresada en este centro.

El matrimonio vivía solo desde hace muchos años. Tienen un hijo, al que ayer estaba tratando de localizar la Guardia Civil, y con el resto de la familia que vive en la parroquia apenas tenían relación. Vecinos del matrimonio consultados por este diario coincidieron en señalar que el hombre hacía una vida muy independiente y que apenas cultivaba las relaciones sociales.

Esta circunstancia fue determinante para el trágico desenlace de este suceso pues, en otras condiciones, probablemente alguien se hubiera percatado de la ausencia de Floreano y se hubiera podido actuar antes.

Este episodio rompió ayer la tranquilidad que reina habitualmente en este lugar de Castrelo. La presencia de la Guardia Civil y de Protección Civil atrajo la atención de numerosos vecinos, pero a primera hora de la tarde la calma había vuelto a A Revolta. Solo el ladrido de un perro rompía el silencio desde el interior de la casa.

El alcalde cambadés, Luis Aragunde (PP), no pudo ayer más que lamentar este suceso del que tuvo noticia por este diario, y recordó que Cambados dispone de un servicio de asistencia a domicilio para personas mayores del que hubiera podido beneficiarse este matrimonio: «Pero se ninguén nos avisa, o que non podemos é ir casa por casa preguntando».