El origen del vertido que mató a cientos de peces en el río Sarria continúa siendo una incógnita
SARRIA
El origen del vertido que el pasado fin de semana ocasionó la muerte de centenares de peces en un tramo del río Sarria, a pocos kilómetros de la localidad lucense del mismo nombre, continúa siendo una incógnita. Las hipótesis más fiables sobre la procedencia señalan a alguna de las dos depuradoras de aguas residuales de la villa o a una fábrica de queso que ya ha originado vertidos en otras ocasiones, aunque en ningún caso fueron contaminantes.
Los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, organismo al que compete la gestión de esta zona, tomaron muestras de agua para conocer el grado de contaminación, pero hasta el momento no han trascendido los resultados de los análisis, que se espera que se demoren aún varios días.
El tramo afectado por este vertido es el comprendido entre la depuradora de aguas residuales que presta servicio a la zona del polígono industrial de San Xulián da Veiga y la parroquia sarriana de Céltigos. Lo curioso es que la mayor mortandad de peces se produjo en el punto más alejado de la depuradora, y por tanto del lugar en el que teóricamente se originó la contaminación.
Este río ya había sufrido vertidos en numerosas ocasiones que tiñeron sus aguas de un color blanco muy oscuro, pero es la primera ocasión en la que aparecen peces muertos. Los vecinos aseguran que las aguas no registraban el tono blanquecino de otras ocasiones y que ofrecían una imagen más gris y turbia.
El tramo afectado tiene unos cinco kilómetros de longitud y ayer ya no presentaba a la vista ni el más mínimo rastro de contaminación. Personal de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil continuó con la elaboración de catas, y técnicos de medio ambiente del Concello inspeccionaron la zona.