Más de un 70% de los encuestados consideran que la vida en el campo es más tranquila. Es la ventaja en la que coincide la mayoría, seguida del contacto con la naturaleza. Las otras afirmaciones valoradas por los gallegos respecto al rural son que la gente se conoce, se ayudan unos a otros e incluso que hay más seguridad. Las cualidades menos elegidas por los entrevistados fueron que es más fácil conseguir trabajo y que hay más respeto.
Las respuestas son parecidas sea cual sea el entorno de los encuestados, aunque se establecen ligeras diferencias. Así, los que viven en las ciudades dan más importancia a que en el rural la vivienda es más barata y a que la gente se ayuda entre sí, mientras que los de entornos semiurbanos valoran fundamentalmente la tranquilidad y que los pueblos son lugares más agradables para vivir.
En cuanto a los residentes en el propio rural, comparten mucho menos la afirmación de que la gente se conoce entre sí, y sin embargo coinciden en la seguridad.
Por sexos, las mujeres valoran que la gente se ayude entre sí y no tanto la seguridad como los hombres. El intervalo de edad que más coincide en que se trata de una vida tranquila es el de los que van de 25 a 34 años, mientras que es destacable la importancia que dan los menores de 16 a 24 años a que la vida es más segura.