Detenidos en los últimos días en Pontevedra, Vigo y Lugo dos niños de 11 y 12 años por asaltos en cajeros
GALICIA
Dos niños rumanos de 11 y 12 años han protagonizado en los últimos días distintos asaltos a clientes bancarios en las ciudades de Pontevedra, Vigo y Lugo. Si en la ciudad del Lérez vieron frustradas sus intenciones, no ocurrió lo mismo en Lugo.
En esta ciudad se presentaron sendas denuncias de dos mujeres que vieron cómo los pequeños les habían sustraído 300 euros mientras retiraban dinero de un cajero. En todos los casos, los menores supuestamente esperaron a que la víctima, preferiblemente de sexo femenino, acudiese al cajero.
La Policía Nacional sospecha que controlaban el momento en que marcaba la clave numérica de la tarjeta para actuar. Era entonces cuando se acercaban a ella, comenzaban «a trastear» a su alrededor, preguntándole cosas, colocándoles papeles delante de los ojos... Todo con el objetivo de desviar su atención.
Acto seguido, y con la víctima distraída, uno de los niños colocaba una muletilla -un periódico o una revista- sobre el teclado y marcaba 300 euros, tope máximo habitual que permiten retirar las tarjetas de los teclados. Cuando el dinero salía, solo tenían que cogerlo y poner pies en polvorosa.
En Pontevedra llegaron a marcar los 300 euros, pero la víctima se percató. Un segundo cliente intervino e interceptó a los menores hasta que llegó la Policía Nacional.
En Lugo, por su parte, llevaron a cabo los asaltos en cajeros ubicados en la plaza de Santo Domingo y en la avenida de A Coruña. Tras la interposición de estas denuncias, la comisaría habilitó un dispositivo de búsqueda por toda la ciudad. A favor contaban con la descripción aportada por las denunciantes y el hecho de que «tenían constancia de los sucesos de Pontevedra y Vigo». En contra, el hecho de que el haber actuado en ambas ciudades indicaba que no permanecían mucho tiempo en el mismo emplazamiento.
Hubo suerte. Funcionarios nacionales localizaron, el pasado jueves, a los dos pequeños en las proximidades de la avenida de A Coruña, en las cercanías de una sucursal bancaria y de donde habían consumado uno de los dos robos anteriores.
Dado que por su edad -son menores de 14 años- son inimputables penalmente, los dos pequeños quedaron bajo la custodia de una tía.
Tras el suceso ocurrido en Pontevedra, la Xunta anunció la apertura de un investigación de las circunstancias que rodean a ambos niños.