A Veiga de Valdeorras presume de ser el concello ourensano que no ha recibido?ni una sola denuncia por delitos contra el patrimonio en lo que va de año
09 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Ni un solo ladrón ha pisado el municipio ourensano de A Veiga de Valdeorras en lo que va de año. O al menos, no ha hecho méritos para merecerse tal designación. Así lo confirman las estadísticas de la Guardia Civil, dadas a conocer esta misma semana por el capitán de A Rúa, José Luis Fernández, quien asegura que en general todo el oriente de la provincia es una zona «tranquila».
Ni una sola denuncia por delitos contra el patrimonio ha sido registrada en el cuartel desde que comenzó el 2009. De hecho, para encontrar la última hay que remontarse más atrás en el tiempo. Hasta septiembre pasado. Fue entonces cuando los operarios que trabajaban en las obras de arreglo de la carretera entre Edreira y Vilanova descubrieron que les faltaba un remolque (delito que, además, ya ha sido esclarecido por las fuerzas de seguridad). Los hurtos y los robos llevan meses lejos de la vida de los vecinos de este pueblo del oriente ourensano, situado a los pies de Pena Trevinca.
Ventajas de no ser sitio de paso
Precisamente este dato, su posición geográfica, parece estar detrás de la razón de esta tasa cero de delitos contra el patrimonio. El acceso al casco urbano (que no es lugar de paso hacia ningún otro municipio) solo es posible por dos carreteras, y en ellas la presencia de los agentes de la Guardia Civil es frecuente. Y es que los ocho integrantes del puesto de A Veiga dedican buena parte de su jornada laboral a patrullar por los 290 kilómetros cuadrados del territorio municipal, divididos en 29 pueblos (algunos completamente abandonados y otros con muy pocos habitantes).
Además, los 1.318 habitantes del municipio se conocen entre sí, «polo que cada cara nova é facilmente recoñecible», apunta el alcalde, Fernando Fernández. Eso también deja menos margen de maniobra a los foráneos para intentar pasar inadvertidos. Y los locales no se han decantado por ese oficio.
Una de las razones para ello la expone también el alcalde al decir que «non hai casos de extrema necesidade» puesto que, aunque la crisis afecta como al resto de los municipios gallegos, al ser una población eminentemente rural, todas las casas cuentan con un huerto del que abastecerse de los alimentos de primera necesidad.
La inmunidad de la que parece disfrutar el concello de A Veiga en cuanto a los ladrones es inexistente en lo que respecta a los incendiarios.
Un incendio en ocho meses
Tras el susto del verano pasado, cuando un pirómano plantó fuego en varios puntos del municipio durante la noche del 24 de julio (fue necesario evacuar a un campamento infantil de scouts), este año únicamente ha habido una mala experiencia con el fuego. Pero su incidencia fue mucho menos importante, y en este caso no fue un incendio intencionado.
Precisamente, la labor «disuasoria» en esta materia desarrollada por los guardias civiles es «fundamental», en palabras del regidor Fernando Fernández. «Se non estiveran, esto sería pasto para roubos e incendios», aventura.