La Xunta aplaza ahora al 2015 el corredor prometido a cambio del trazado interior de la transcantábrica
01 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los 150 kilómetros que separan Ferrol y Ribadeo carecen, salvo un pequeño trecho final, de una vía de alta capacidad. En otras palabras, el litoral norte de Galicia está ahogado en este terreno y sin alternativa para la movilidad en un territorio que suma más de 187.000 habitantes computando la urbe naval y el vecino municipio de Narón, que también se beneficiarían de la mejora de la carretera.
De forma directa, la situación afecta a catorce municipios, entre ellos Viveiro, Burela, Cedeira, Ortigueira, Cariño... Tanto en su actividad industrial como en el desarrollo del sector turístico y en el propio bienestar de los ciudadanos, que padecen una carretera estrecha, plagada de curvas y limitaciones de velocidad, y de la que no hay escapatoria por el momento.
En septiembre del 2000, el entonces conselleiro de Política Territorial, Xosé Cuíña, anunció «un corredor costero para comunicar los ayuntamientos del litoral». Era, en la práctica, la moneda de cambio para que la controvertida autovía transcantábrica perdiese el sentido de su nombre y circulase por el interior hasta Baamonde.
¿Cómo se encuentra hoy ese proyecto? Fuentes oficiales consultadas en el seno del departamento de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas han confirmado que estará completamente operativo el tramo autonómico del corredor, desde la comarca de Ferrolterra hasta San Cibrao, «en el horizonte del 2015». Se echa por tierra, una vez más, un calendario anterior.
En diciembre del 2007 la titular de Política Territorial del bipartito, María José Caride, comprometió que la vía de alta capacidad de la costa norte estaría operativa en el 2011. Sus 90 kilómetros requerirían una inversión de 276 millones de euros y serían prolongados con algo más de treinta kilómetros de San Cibrao a Barreiros por Fomento. Allí enlazaría con la autovía del Cantábrico.
Ese anuncio, que ya fue cuestionado en su momento, queda ahora tumbado. El tramo del Gobierno central está en fase de estudio informativo y con una fuerte contestación a su trazado, sobre todo por el Concello de Burela.
¿Y el autonómico? Sus cerca de 90 kilómetros se subdividen entre Ferrolterra y San Cibrao en ocho trechos. Solo está en obras la variante de Ortigueira (9,9 kilómetros). El 21 de este mes se adjudicó el de Celeiro-San Cibrao (ocho kilómetros). Cuatro se encuentran en fase de «supervisión» del proyecto de trazado. Otro, con ese documento en «redacción». Y solo uno en fase de planeamiento constructivo. O sea, en estado embrionario. Se irán haciendo los tramos «a medida que vaya avanzando en los proyectos».
En resumen, habrá que esperar al menos otros seis años para que la vieja promesa del corredor costero del norte sea realidad. Si no hay más demoras.