Los socialistas ponen acento identitario pero sin cargar las tintas, en un claro ejercicio de reclamo al PP, que en la pasada legislatura se opuso abiertamente a la propuesta de «Estatuto de nación» del BNG. «Queremos un Estatuto de todos os galegos, que acolla os nosos símbolos, os dunha terra valente e emprendedora, dona do seu destino», puntualizó calculadamente Vázquez. En esta apreciación, el portavoz del grupo popular, Manuel Ruiz Rivas, celebró «o cambio de escenario» y pidió «altura de miras».
«A negociación anterior do Estatuto implicaba cesións do PSdeG ao grupo minoritario», insistió Ruiz Rivas, quien consideró «un pouco oportunista» la iniciativa socialista, porque los populares incluyen la reforma en su programa electoral, aunque no advirtió problemas «nas formas». En las filas nacionalistas la propuesta socialista de impulso a la reforma estatutaria levanta serias sospechas. El portavoz parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, indicó: «Non me estrañaría que Pachi Vázquez estea disposto a pactar co PP. É o que está facendo: hai un pacto implícito en financiamento e mañá vai consesuar outro polo que o AVE non chegará antes do 2016, creo que son coherentes», ironizó.
Los nacionalistas se preguntan si Vázquez va a «abandeirar» el asunto «ou vai pactar un novo decreto lingüístico co PP». Aymerich defendió un nuevo marco de relaciones con el Estado, «baseado na lealdade e a igualdade, e non na subordinación permanente», y pidió un «marco competencial amplo no que Galicia non teña as competencias partidas».