La documentación intervenida el pasado 31 de marzo por funcionarios del SVA en el domicilio del ex guardia civil Sánchez Zabala confirma plenamente que una de las piezas clave en la trama urdida contra Vázquez Taín y Hermelino Alonso fue Eugenio Fontenla Vázquez, un funcionario en activo de Vigilancia Aduanera con 23 años de antigüedad en el cuerpo y con destino actual en la Unidad Combinada de Vigo.
En 1999 estuvo destinado cuatro meses en la Unidad de Análisis de Riesgos, donde tuvo acceso a una buena parte de la documentación que más tarde puso en el mercado.
En marzo del año 2001 fue imputado por el juez Vázquez Taín en el sumario del Abrente , un barco capturado con varias toneladas de cocaína, del que se llegó a decir que después del abordaje desapareció parte del alijo.
Días después de ser imputado fue suspendido temporalmente en sus funciones. Tres años más tarde, cuando el sumario pasó a la Audiencia Nacional, el juez Ruiz Polanco no consideró oportuno procesarlo, con lo que el 30 de enero del 2003 se reincorporó a su trabajo.
Las denuncias
En el registro del domicilio de Sánchez Zabala apareció una gran cantidad de documentación facilitada o vendida por este funcionario, entre la que cabe destacar un manuscrito firmado por él, dirigido a la Fiscalía Anticorrupción en el que manifiesta que declaró en dos ocasiones ante el juez Vázquez Taín para denunciar irregularidades en Vigilancia Aduanera y en la Aduana de Vigo, bajo la promesa de ser declarado testigo protegido y que eso no solo no se ha cumplido, sino que se archivaron las actuaciones.
También apareció copia de otro escrito dirigido al fiscal-jefe del Tribunal Supremo sobre los mismos asuntos, en el que denunciaba no solo a Vázquez Taín, sino también al juez Garzón y a los fiscales Marcelo Azcárraga, de Pontevedra, y Javier Zaragoza, así como el acuse de recibo de los mismos.
Aparecieron igualmente tres hojas que recogen información de la Agencia Tributaria sobre acceso a bases de datos e información referente a medios operativos de Vigilancia Aduanera en Vigo, tales como matrículas reservadas y camufladas de cuatro vehículos e identidades completas, así como la firma del jefe de la unidad de Vigilancia Aduanera en Vigo y copias de correos electrónicos internos.
De toda esta documentación, según se desprende de la investigación, Sánchez Zabala pudo haber tenido noticia a través del hermano de un narco detenido con Marcial Dorado en la operación del South Sea . Se habría hecho con ella en una entrevista mantenida con Fontenla Vázquez el 6 de enero del 2004 a cambio de 600.000 euros, cobrables cuando se verificase el interés de la documentación.