El negocio hotelero cae un 35% y las cadenas dejan de invertir

Miguel Á. Rodríguez

GALICIA

Los hoteles gallegos se jugarán sus resultados del año a la cara o la cruz del verano. Los cinco primeros meses del 2009, según los datos de las asociaciones provinciales del sector, han sido demoledores. El 2008 se cerró con una caída del negocio ligeramente superior al 8% respecto a las cifras del 2007. Entre enero y mayo de este año, la facturación se ha desplomado un 35%. El turismo desestacional (en Galicia primordialmente compuesto por los visitantes de congresos y negocios) sufre la mayor ralentización de la última década. La crisis le resta actividad congresual a Galicia, los eventos tienen menos visitantes y las empresas restringen las visitas de negocios o, cuando las realizan, lo hacen con pernoctaciones más cortas de lo que venía siendo habitual.

Los hoteles han acusado el golpe apretándose el cinturón. Las inversiones en mantenimiento y mejora de las instalaciones se han recortado un 50% en los últimos dos años, según las estimaciones de la asociación Hoteles Turísticos Unidos (Hotusa). Y las contrataciones de refuerzo en el verano «estarán muy limitadas», afirman portavoces de los empresarios.

De cómo se comporten los tres próximos meses dependerá que la cuenta de resultados del 2008 no sea catastrófica. Los indicios, por ahora, no son precisamente optimistas. El turismo estival gallego no reserva demasiado sino que improvisa sus visitas sin previo aviso. Pero el índice de reservas a estas alturas del año es 13 puntos menor que el del ejercicio anterior. En junio del 2008 un 28% de las habitaciones estaban reservadas. Hoy este indicador no llega al 15%.

La última estadística de coyuntura prueba que los hoteles han recortado sus precios un 5,3% para no perder turistas en verano y contraatacar las «gangas» internacionales (ya es posible pasar una semana en México por menos de 500 euros). Las «rebajas» en Galicia son de un 2,5% de media, pero es que el precio gallego está un 7% por debajo de la media española.

La gran esperanza del sector es el año santo 2010. El último Xacobeo (2004) actuó como un estímulo para la inversión hotelera. Desde el año 2000 al 2004 abrieron en Galicia 8.000 nuevas plazas y 134 establecimientos, con una importante presencia de las cadenas nacionales. Del 2006 al 2009, el escenario es radicalmente distinto, tamizado por una crisis que ha devastado el apetito inversor. El número de plazas no aumentó en este tiempo, y las aperturas de nuevas instalaciones solo han logrado paliar el cierre de los hoteles más débiles.

En Galicia hay 63.572 plazas hoteleras, de las que 48.000 se concentran entre Pontevedra y A Coruña. El sector emplea a 7.100 personas y desde principios de año prescindió de casi un 4% de sus empleados.