«Es evidente que los retrasos del AVE han generado frustración»

GALICIA

Hernández apuesta por trasladar a las obras de la alta velocidad ferroviaria el modelo de colaboración utilizado con Madrid para ejecutar las autovías

21 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Dos meses de gestión han bastado al conselleiro con mayor capacidad inversora del Gabinete de Feijoo para imprimir a su discurso una fuerte carga política. Agustín Hernández considera que la Xunta cumple un deber democrático cuando airea las alfombras, y advierte de que, sin querer paralizar proyectos, la escasez de recursos obligará a establecer prioridades.

-¿Cree que el nuevo compromiso de Zapatero será el del impulso definitivo del AVE?

-Es una noticia muy positiva. No deja de ser una tercera fase del convenio de las autovías que firmaron Fraga y Cosculluela, y después del convenio de Viaria que firmaron Fraga y Cascos. Y que haya ahora un acuerdo al más alto nivel político en el que se concreten plazos, y a ser posible presupuestos, no deja de ser una buenísima noticia, porque sacará del debate las infraestructuras y las colocará donde deben estar, que es en los trámites, en el cumplimiento de plazos. Hay que trabajar para que acabe siendo un documento que se firme.

-Los gallegos pueden tener cierta sensación de hartazgo con el AVE. Son muchas palabras y retrasos.

-Es evidente que el AVE ha generado frustración. Pero si se sustancia y se visualiza un acuerdo político al más alto nivel, que las dos Administraciones firman y lo recogen en un documento con plazos, creo que eso será algo diferente a lo que ha ocurrido. Hasta ahora, el responsable de una de las Administraciones manifestaba unos plazos con cierta dosis de voluntarismo e incluso de política, y al final, como no se cumplían, eso genera frustración. A ver si somos capaces de trasladar plazos razonables, lógicos y reales, y eso va soportado por las firmas de los presidentes del Gobierno y de la Xunta.

-Pero también había compromiso por escrito y con plazos con el Plan Galicia, y al final seguimos en las mismas.

-Bien, pero el Gobierno central decidió enterrar el Plan Galicia en el 2004, porque venía de un Gobierno anterior. Fue un error. El modelo es el de las autovías, que las firmó un Gobierno socialista en Madrid con uno del PP en Galicia. Había un acuerdo político y hubo unos Gobiernos que lo cumplieron. Si aquí se consigue lo mismo, el resultado será parecido. Es cierto que aquel convenio establecía unos plazos que no se cumplieron. Pero todos trabajaron por ese convenio, al margen de la situación política de cada momento.

-Ustedes están denunciando lo que consideran «buratos» en las cuentas heredadas en la Xunta. Muchos piensan que se están curando en salud para paralizar proyectos.

-Este Gobierno y muchos de los que estamos en él nos caracterizamos por que no nos gusta que se paralice nada. En su momento, criticamos paralizaciones que hizo el anterior y no queremos paralizar nada que no consideremos que no estaba bien diseñado, que no servía para nada o que no se podía financiar. No queremos paralizar nada, pero es una obligación democrática trasladar a la ciudadanía lo que hemos encontrado, una Xunta que es un campo lleno de buratos, pero también de minas. Estamos rodeados de problemas, muchos de los cuales hemos encontrado con ellos sin una comunicación previa, lo que se puede considerar desleal. Tenemos que decir lo que nos hemos encontrado y buscar soluciones. Pero no podemos inventar presupuestos.

-La oposición les reprocha una obsesión por levantar alfombras. ¿No es un clima político demasiado crispado para llevar 60 días de mandato?

-Nosotros no levantamos alfombras ni dejamos de levantarlas. Como digo, tenemos que reflejar en la opinión pública lo que hemos encontrado. He encontrado más de 8 millones de obras hidráulicas, en 47 expedientes de menos de 200.000 euros tramitados después de que el anterior Gobierno perdiera las elecciones. Son obras que no responden a ningún planteamiento ni planificación, y que el 60% de ellas son en ayuntamientos gobernados por el PSOE. No voy a paralizarlas, pero tendré que mirarlas, ver a qué obedecen, a qué necesidad responden, qué resuelven, y tomar decisiones. Tenemos una insuficiencia de recursos y debemos priorizarlos. Yo me dedico a planificar las actuaciones y a cumplir con los compromisos del programa electoral. No dedico ni un minuto a cuestiones que no sean esas.