«Más que médico se puede decir que yo soy un geriatra»

La Voz

GALICIA

Es algo más de mediodía, cuando una señora se acerca al centro de salud. Empuja la puerta, pero está cerrada:

-Estarán tomando o café.

No hay ni un gramo de frustración en el comentario. No pasa nada, no hay prisa. Se da la vuelta y se va.

En el bar, unos cuantos cazadores comentan las últimas hazañas acodados en la barra. En la única mesa ocupada, el doctor ojea parsimoniosamente el periódico: «Más que médico, se puede decir que soy un geriatra», dice, contento de que la charla rompa la monotonía: «Consultas, lo que se dice consultas, unas cincuenta a la semana». El resto son recetas y, como él dice, actos de tipo burocrático.

-¿Recuerda la última vez que le dijo a una señora que estaba embarazada?

«Bufffff». El doctor Baz resopla y sonríe. «Por lo menos tres años».

En la única tienda del pueblo, la señora despacha al lado de un expositor de huevos Kinder: «Non só os comen os nenos», se justifica la dueña, que admite que no, que allí no hay pañales: «Bueno, creo que teño dous paquetes gardados. Pero non, hai anos que non vendo ningún». Normal, como cuando se pregunta por la calle de qué vive el pueblo: «¿E de que vai vivir? Das pensións».