El PP busca las sillas que el bipartito pagó a 3.200 euros

S. L.

GALICIA

Alega que existen «pruebas firmadas»

13 jun 2009 . Actualizado a las 02:47 h.

Nunca unas sillas tuvieron un papel tan relevante en la política gallega como las que el bipartito adquirió para completar la redecoración de la sala de reuniones del Consello de la Xunta. Tres meses y medio después de las elecciones en las que el PP culminó con éxito la campaña con más proclamas inspiradas en el mobiliario de la Administración, los populares siguen buscando las sillas. Lo que sí han encontrado son facturas, que elevan a 3.200 euros el coste de la unidad, en lugar de los 2.300 que denunció en campaña. El número tres del PPdeG, Antonio Rodríguez Miranda, alegó ayer que, a la vista de esos datos, los populares no exageraron sus denuncias preelectorales, sino que se quedaron cortos.

Pero las sillas no aparecen. Miranda aseguró en rueda de prensa que existen pruebas firmadas, con fecha del 30 de diciembre del 2008, de que el anterior Gobierno pagó ese mobiliario e incluso de que fue colocado en las dependencias de San Caetano. Reveló también la existencia de una autorización para modificar el proyecto y cambiar las sillas por otras más económicas. Miranda precisó que esa corrección está fechada el 23 de marzo pasado, es decir, tres semanas después de que la entente PSOE-BNG perdiera la mayoría absoluta en las urnas. El portavoz del PPdeG resolvió que, ante la alarma desatada, el Gobierno en funciones decidió mudar las sillas por otras seis veces más baratas, es decir, con un coste de 533 euros la unidad. «Se avergonzaron», observó.

Rodríguez Miranda enfatizó que, en cualquier caso, los cargos socialistas que pilotaron aquella redecoración de las salas del Consello de la Xunta desembolsaron 60.800 euros por las 19 sillas adquiridas. .

El PSdeG replicó al PP con una nota de prensa en la que acusa al Ejecutivo de Feijoo de «dilapidar os fondos públicos nunha campaña de publicidade e propaganda sobre a enquisa do galego nas aulas». La portavoz socialista, Mar Barcón, sostiene que esa campaña implica un gasto de dinero público «superior ao que din que custaron as sillas de San Caetano».