No existe constancia exacta de la última vez en que fue visto el pergamino del pazo de Meirás. Personal del archivo sitúa la última referencia sobre el documento a principios del año 2003, pero de una manera totalmente aproximada ya que oficialmente nadie lo ha movido de su sitio. Ni tampoco fue consultado por ningún funcionario ni investigador, ya que en el archivo provincial cualquier indagación sobre los fondos allí depositados queda registrada en un libro oficial creado en el año 1966.
Firmado por el dictador
Franco estampó su firma al fondo del escrito, cerrando el espacio destinado al resto de las firmas de los cerca de quince integrantes de la comisión denominada Junta Provincial Pro Pazo del Caudillo, entre los que se encontraban Pedro Barrié de la Maza y Alfonso Molina. Fueron ellos los que promovieron la compra del pazo mediante una suscripción popular por la que se descontaba parte de los haberes a funcionarios públicos de la provincia coruñesa para realizar lo que en el pergamino se define como «ofrenda-donación» entregada al «Fundador del Nuevo Imperio».
Bien de interés cultural
La desaparición del documento oficial de entrega del pazo de Meirás a Francisco Franco sale a la luz en el primer año de la catalogación de la edificación como bien de interés cultural (BIC). La Xunta adoptó ese acuerdo el 30 de diciembre del 2008 a raíz de la petición realizada en ese sentido por el Concello de Sada, gobernado por un alcalde del BNG. De todas formas, en este momento la declaración de BIC está pendiente de un recurso presentado por la familia Franco ante el Tribunal Superior de Xustiza.