Las propuestas pasan por hacer obligatorio el uso de audioguías y reducir el ruido

La Voz

GALICIA

Cada poco tiempo, una voz melosa insta a los visitantes a guardar silencio en la catedral, «un espacio de recogimiento». Sin embargo, pocos atienden a esta voz de ultratumba. Por eso, el estudio de flujos llega a proponer hacer obligatorio el uso de audioguías que eviten explicaciones a viva voz, lo que entorpece, por ejemplo, la celebración de las misas.

Y no solo eso. Los grupos guiados deberían entrar cada 15 minutos, estableciendo las visitas en un tope de media hora. Siempre que se reserve con anterioridad, ya sea a través de Internet o del teléfono. Y como el espacio de la catedral, de 1990,27 metros cuadrados, se ha quedado pequeño, en el estudio se recomienda ampliar los lugares visitables y establecer itinerarios, por ejemplo, en el pazo de Xelmírez (que se aconseja como sede de un centro de interpretación catedralicio), la tribuna o el claustro. Y para visitar la cripta y el pórtico, convertidas en áreas musealizadas, sería necesario pagar.