El alcalde de Manzaneda declara en el juzgado por las amenazas de muerte que recibe su socio de gobierno

La Voz

GALICIA

El alcalde del concello ourensano de Manzaneda, el nacionalista José Antonio Núñez, salía ayer del juzgado de Trives como entró, «tranquilo», después de prestar declaración y pasar una prueba caligráfica en calidad de imputado en la instrucción que se sigue para determinar la autoría de los anónimos que desde otoño del pasado año viene recibiendo su socio de gobierno, el socialista Herminio Cereijo, con amenazas de muerte.

El regidor insistía en mantener la postura de no hacer ningún tipo de valoración o comentario sobre el caso mientras no se pronuncie la Justicia, y se remitía a las declaraciones de su abogado Francisco José Fernández, que representa también a otras tres personas que ayer declararon igualmente como imputados: una trabajadora de la fábrica del alcalde, una integrante de la lista del BNG y la esposa de otro miembro de la candidatura.

El letrado matizó: «Mis defendidos están dispuestos a colaborar en todo, y siempre que se les requiera, si eso puede contribuir al esclarecimiento de la autoría de esas cartas, porque no están relacionados ni directa ni indirectamente con ellas, desconocen su autoría y son los primeros interesados en que esto se aclare cuanto antes».

Según el abogado -que confirmaba a la salida que «el juez no ha visto motivo para una imputación directa»-, la situación «perjudica a estas personas, se les está infligiendo un daño personal y social al señalarlos como responsables».

Pacto político roto

Tampoco Herminio Cereijo -que el día anterior había recibido otro anónimo en los mismos términos amenazantes que los anteriores- quería hacer valoración alguna «hasta que estén os resultados das probas caligráficas, porque ata entón o xuíz non pode determinar».

Cereijo sigue siendo oficialmente teniente de alcalde, aunque da por roto el grupo de gobierno desde que José Antonio Núñez regresó a la alcaldía el pasado mes de abril, tras una baja de año y medio «e me dixo que me fose para casa, que alí non tiña nada que facer e me ameazou con chamar á Garda Civil». El socialista sigue esperando también la respuesta de su partido a la petición de que se rompa oficialmente el pacto en el Concello de Manzaneda.