Educación aún no concreta cómo reformará el decreto del gallego

GALICIA

Jesús Vázquez no descarta la fórmula de segregar a los alumnos en función del idioma que utilicen

19 may 2009 . Actualizado a las 12:29 h.

Ni sí, ni no, ni todo lo contrario. Así se puede resumir la primera comparecencia pública del conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, y del nuevo secretario xeral de Política Lingüística, Anxo Lorenzo, sobre los cambios en el decreto del gallego. Los únicos argumentos que han quedado claros son que la norma actual se va a derogar y que la nueva entrará en vigor en el curso 2010-2011.

En el próximo, que comienza en septiembre, todavía regirá el actual decreto, aun sin descartar «unha serie de indicacións na medida en que sexan necesarias», avanzó Vázquez. Otras dos ideas reiteradas por los responsables educativos fueron el consenso, que tratarán de conseguir con todas las fuerzas políticas, y la participación de los padres en la elaboración de la norma. «Os pais teñen moito que dicir», afirmó el conselleiro. Lo que no aclaró es cómo será esta participación, si a través de encuestas, reuniones con asociaciones u otro tipo de mecanismo. Eso sí, una primera consulta se hará ya, y de cara al próximo curso.

Una de las promesas electorales de Núñez Feijoo fue la libertad de elección por parte de los padres de la lengua en la que estudien sus hijos. Llevar eso a la realidad está resultando más complicado, y de ahí que por el momento no se descarte absolutamente nada, incluso la segregación de los estudiantes en función de la lengua. «Neste momento non queremos falar de opcións concretas, nin que descarte, nin que non descarte. A priori todo formará parte do consenso, e poñeranse riba da mesa as distintas posibilidades que hai. Pódese poñer perfectamente enriba da mesa esa situación», indicó el conselleiro, pero matizando que no se hará nada en contra de la legalidad, y que habrá que tener muy en cuenta los costes económicos.

El proyecto de borrador estará listo en unas semanas, pero tampoco se sabe si en él se va a reducir el porcentaje de materias a impartir en gallego, que actualmente está en el 50%. Por no descartar, el responsable educativo no descartó ni cambios en la Lei de Normalización Lingüística, que goza del consenso parlamentario: «As cousas teñen unha vixencia, e pódense cambiar a ben».

Momento conflictivo

El secretario xeral de Política Lingüística confía en que el momento «quente e conflitivo respecto á lingua» pueda enfriarse y desactivarse en los próximos meses, con el objetivo así de lograr el ansiado consenso. «Temos que buscar xeitos para poñernos dacordo. Volver a construír ese pacto dos oitenta [en relación a la Lei de Normalización]».

Lorenzo no quiso responder a si en el actual decreto hay una imposición del gallego, señalando que el principal problema de la norma es que no consiguió el consenso.