Un joven de Mazaricos muere en un accidente tras una noche de marcha

X.?R. Alvite

GALICIA

18 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La madrugada de ayer volvió a ser sinónimo de muerte sobre el asfalto. En esta ocasión, la víctima del fatal binomio de carretera y noche de marcha fue un joven de Mazaricos, José Noya París, de 22 años, que perdió la vida en un accidente a tres kilómetros de su casa. El muchacho, que viajaba solo en un Seat León, regresaba de una velada de fiesta en la localidad de Santa Comba. El siniestro ocurrió sobre las siete y media de la mañana, en un lugar llamado Asenso, que pertenece a la parroquia de Chacín.

Tal y como comentaban ayer los vecinos, la noche había empezado para José Noya con un ritual que conocen bien los jóvenes de Mazaricos: el de desplazarse cada sábado a Santa Comba, a unos 15 kilómetros, para disfrutar de una velada de marcha. El guión de cada fin de semana se cumplió y, tras la noche de diversión, José Noya, como tantos otros muchachos de la zona, cogió el coche por la carretera de largas rectas que separa Mazaricos de Santa Comba para volver a casa. Sin embargo, no llegó a parar delante de su domicilio. Pasó por delante de él, pero siguió de largo para ir a dejar a unos amigos y a su novia en sus respectivas viviendas. El destino quiso que él nunca más volviese a ver su hogar.

No en vano, fue al regresar de llevar a sus amigos cuando, a la altura del lugar de Asenso y en una curva que sucede a una larga recta, su vida quedó truncada. El joven estaba solo a tres kilómetros de su casa cuando el Seat León de color gris claro que conducía se salió de la vía por la margen derecha, chocó contra un poste y contra un muro y acabó llevándose por delante una marquesina del autobús. La violencia del impacto fue tal que el muchacho quedó atrapado en el amasijo de hierros y su turismo totalmente irreconocible. Nada se pudo hacer ya para salvarlo.

Comenzaron en ese momento las labores para rescatarlo. Los bomberos de Santa Comba se desplazaron a Mazaricos, y tuvieron que emplearse a fondo durante una hora.

Excarcelado

El hecho de que el muchacho muriese a escasa distancia de su domicilio hizo que sus padres se presentasen allí a los pocos minutos, por lo que presenciaron las labores de excarcelación.

Además de sus familiares, poco a poco, al lugar de Asenso fueron llegando más y más vecinos. José Noya no era ningún desconocido para ellos. No en vano, el joven era muy popular en Mazaricos, puesto que sus padres tienen un supermercado y él se dedicaba a vender la mercancía del ultramarinos puerta a puerta, en una furgoneta de venta ambulante.

Al cierre de esta edición, y cuando el cadáver aún permanecía en el centro anatómico forense -adonde fue conducido para practicarle la pertinente autopsia-, la consternación seguía siendo enorme en la zona. Como prueba de ello, el Concello decidió suspender de inmediato la programación prevista para conmemorar el Día das Letras Galegas.

Y es que, ayer, en Mazaricos no era día de celebraciones. Todas y cada una de las conversaciones giraban sobre la mala suerte del muchacho. Igualmente, unos y otros hablaban de que son al menos diez las personas que en los últimos años perdieron la vida en un vial cuyo asfaltado de nuevo cuño y enormes rectas invitan a pisar el acelerador. Sin embargo, mientras algunos aludían a que la velocidad del coche del muchacho no podía ser poca, a tenor de la violencia del choque, otros achacaban el accidente a que se había quedado dormido, ya que no había grandes marcas de frenazos sobre el asfalto.