El Bloque se enfrenta por primera vez a la lucha interna por su dirección

GALICIA

La UPG trató sin éxito de repartir la ejecutiva y ocupar 7 puestos,4 para Máis BNG, 3 para EI y 1 para MGS

10 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El BNG ha vivido momentos convulsos en su estructura a lo largo de sus 27 años de historia, pero sus militantes nunca se vieron en la disyuntiva de tener que elegir entre dos referentes para conformar la dirección del frente nacionalista. Como ocurrirá hoy en la asamblea extraordinaria que el Bloque celebra en Santiago, varias candidaturas han pugnado en algunas de sus 12 asambleas (además de otra extraordinaria) por integrar el consello nacional de la organización -su particular senado-, pero nunca dos listas se habían enfrentado por liderar la ejecutiva y asumir la portavocía nacional, el puesto que hasta ahora ocupó Anxo Quintana. Pactos in extremis libraron hasta ahora al Bloque de la división, pero hoy parece imposible, ya que Máis BNG, la corriente que aglutina al quintanismo , se ve capaz de lograr más apoyos que los que se le otorgan de partida y por eso reniega de cualquier alianza para que sean los 2.500 delegados convocados quienes no solo elijan la composición del consello con las cuatro listas en juego, sino que también decidan la nueva dirección. Solo las plataformas que logren 15 de los 50 puestos del consello podrán pelear por la dirección en la segunda votación que hoy se llevará a cabo.

Alternativa pola Unidade, candidatura generada por la Unión do Povo Galego (UPG) y con el 46,9% de los delegados, y Máis BNG, con el 35,4%, son de entrada las únicas que parecen capaces de lograrlo y llevar hasta el final su intención de pugnar por la dirección del frente.

Oferta rechazada

Pero la UPG trató de evitar en esta ocasión de nuevo que el BNG evidenciase ante la opinión pública la lucha interna que vive por el poder tras la derrota electoral de las autonómicas. Para ello, la formación que lidera Francisco Rodríguez llegó a ofrecer en los últimos días una dirección de integración en la que la U contase con cinco puestos más otros dos para independientes integrados en su propia plataforma, como Guillerme Vázquez, que haría de portavoz; otros tres quedarían reservados para el Encontro Irmandiño que lidera Xosé Manuel Beiras (que tiene el 16% de los delegados), y los cinco restantes serían repartidos entre lo que llaman la «pluralidade». La UPG engloba bajo ese concepto tanto al numeroso grupo de independientes que conforman el quintanismo y los partidos que lo apoyan, como al recién surgido Movemento Galego ao Socialismo, que en el esquema de la UPG se convertiría en el árbitro de la ejecutiva. Máis BNG, que desconfía de que MGS sea una «marca blanca» de la UPG, rechaza dicha oferta, aunque admite que el resultado final de la votación de los delegados puede deparar un reparto similar al planteado por el partido mayoritario de la organización.

Escenarios

Con todo, el resultado de la asamblea extraordinaria de hoy podría no cerrar la temporalidad que vive el BNG desde que el 14 de marzo dimitió Quintana y toda su ejecutiva. En menos de dos años los nacionalistas deben repetir este proceso para elegir su nueva dirección y a su candidato a la presidencia de la Xunta, con los resultados de las elecciones municipales como examen para la dirección que salga hoy elegida del cónclave de Santiago. Una alianza entre UPG y los irmandiños para formar la nueva cúpula dejaría al quintanismo como alternativa crítica interna si las municipales siguen dibujando el descenso electoral que el nacionalismo gallego viene sufriendo desde el 2001.

Una victoria hoy de Máis BNG haría pivotar a la organización en notable porcentaje sobre el grupo parlamentario y su portavoz, dado que la estructura y organización del Bloque siempre ha estado y sigue estando en manos de la UPG.