«Que lo arreglen como ellos quieran, yo no me voy a meter, pero que me dejen cobijar en algún sitio»
GALICIA
Román Garrido Temprano es un histórico atacante del Racing de Ferrol y del Deportivo. En 1945 metió el gol que ascendió a los coruñeses a Primera División, pero hoy se limita a soportar las periódicas inundaciones de su casa de Recimil.
«Es una costumbre que nos entre el agua siempre por el mismo sitio», dice con sorna. Román explica que las lluvias de los últimos días les pusieron el agua a él y a su mujer «por la rodillas». Pasaron horas «tirando cubos a la ducha» y sin poder ir al servicio porque es una de las zonas más afectadas.
De poco sirvieron las obras que el Ayuntamiento, el arrendador, hizo en el piso en abril del año pasado, después de que se inundase. «Es que el agua siempre busca cómo entrar y los emplastos que hicieron no han servido y ya estamos otra vez», lamenta.
Garrido va camino de los 89 años y tose insistentemente, pero es tajante: «Esta casa es una vergüenza, está toda negra por la humedad y da pena entrar en ella». Recuerda que él y los suyos llegaron al piso «en el 2002 y ya estaba todo podre».
El ex futbolista «creía que lo podría arreglar, pero no hay forma» y ya está «muy cansado, un día cojo los trastos y los tiro por la ventana, así no podemos seguir». No es la primera vez que pierden parte de su mobiliario por la lluvia, y estos días «volvió a mojarse todo».
En cuanto a la solución para el barrio, Garrido no entra en política: «Mira -afirma-, que lo arreglen como ellos quieran, yo no me voy a meter en eso, pero que me dejen cobijar en algún sitio y ya está, porque así no podemos seguir de ninguna manera. No hay forma».