El pediatra Fernando Ponte Hernando pasa consulta en el centro de salud de Ribeira, donde trabajan otros tres facultativos. Afirma que cuando están todos el trabajo se va llevando: «Tengo una media de 25 niños diarios que pueden atenderse correctamente. En este centro estamos justitos para estar bien, siempre y cuando estemos todos».
Sin embargo, Ponte reconoce que la situación cambia mucho en verano y de la media de 25 pacientes «llego a atender a 35 niños al día». «El verano es la peor época. Hay sobrecarga de trabajo por las vacaciones. No se cubre la ausencia del compañero que disfruta de su descanso anual y eso implica que mientras no llegue tu turno de coger vacaciones tienes más consultas. Además, este es un municipio en el que la población se incrementa de forma notable en la época estival por la elevada afluencia de veraneantes».
Aunque alude al exceso de actividad que implica el hecho de que no haya reemplazo para los facultativos que están de baja o de vacaciones, el pediatra Fernando Ponte también señala que encontrar sustitutos no es una tarea fácil: «Entiendo que es difícil cubrir las vacantes porque la calle no está llena de médicos, afortunadamente».
El factor edad
Sobre el número de cartillas que tiene asignadas, Ponte precisa que tan importante como eso es la edad de los pacientes: «Los menores de 3 años requieren más atención, más tiempo que los de 10. Esta es una zona con mucha natalidad y hay muchos bebés». Como ejemplo coge aleatoriamente las citas de un día de la próxima semana e indica que tendrá que pasar consulta a más de diez niños que no superan los 2 años.
Sin embargo, Fernando Ponte también hace un llamamiento a los potenciales usuarios: «En España han triunfado las campañas de tráfico y del tabaco, ahora debería hacerse una sobre educación sanitaria, para que aprendieran a usarse los recursos racionalmente».
El facultativo afirma que «las consultas se duplican de forma innecesaria». Incluso manifiesta que los médicos deberían jugar un papel educador: «Deberíamos tener tiempo para hablar con los padres sobre alimentación o para mantener encuentros con los profesores».