Un juez de Lugo abre diligencias por cohecho por la entrega a chinos de carnés de conducir
LUGO CIUDAD
El juez que temporalmente se encarga del Juzgado de Instrucción número 2 de Lugo decidió abrir diligencias por un presunto delito de cohecho y continuar la investigación por la concesión, presuntamente irregular, de carnés de conducir a ciudadanos chinos. El asunto había quedado paralizado como consecuencia de la marcha del fiscal jefe de Lugo, que era el que se encargaba personalmente de las investigaciones. Jacinto Fernández Villalvilla, cuando supo de su nombramiento como responsable de la demarcación de Ponferrada, decidió dejar la investigación en manos del juzgado.
El juez ha cursado ya diversas citaciones para que varias personas declaren en calidad de testigos. Entre estas figuran quienes informaron de la situación y pidieron que se investigase. Asimismo, llama a declarar a los responsables de una autoescuela por la que, al parecer, pasaron varios ciudadanos asiáticos.
El hecho de que las diligencias previas fueran abiertas por cohecho se debe, aseguraron algunas fuentes, a que será imputado algún funcionario público. En este sentido se especuló con la posibilidad de que la Fiscalía hubiese solicitado en su momento que se citase a declarar, en calidad de imputado, al ex jefe provincial de Tráfico, cesado como consecuencia de otra investigación relacionada con el sobreseimiento, supuestamente irregular, de multas.
Llamada a examinadores
El juez también llamará a declarar a dos examinadores de la Jefatura de Tráfico de Lugo que ya en su momento habían declarado ante el fiscal. Estos profesionales detectaron, al parecer, la presencia de ciudadanos chinos en los exámenes prácticos sin tener ni conocimiento alguno del idioma español. En algunos casos tuvieron que dirigirse a ellos mediante señas para conseguir que realizaran las maniobras que les pedían.
Hasta ahora la única persona que está imputada es una mujer de origen chino, responsable de una empresa con un establecimiento de bazar en la capital lucense. Al parecer, alquiló un piso en una casa de la avenida de A Coruña por el que llegaron a pasar hasta doscientos ciudadanos asiáticos en un corto espacio de tiempo.