«Es un accidente que pasa en este deporte como en otros, por muchas medidas de seguridad que se tomen»

GALICIA

31 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La carrera de Tui se vio truncada para el piloto del Bielas Sport de Ribeira Rubén Lijó Santos. Cuando se encontraba en mitad de la competición le llegó la noticia de que una moto había arrollado su hijo, de un año, y a su sobrina, de seis meses. Ambos críos estaban acompañados de sus madres presenciando la competición en la que estaban sus padres, Rubén y su hermano Adrián.

El hijo de Rubén recibió un golpe en la cabeza, pero ayer fue dado de alta: «El médico nos dio una serie de parámetros que debemos controlar las próximas 48 horas, pero inicialmente todo va bien».

Según el relato que ofrece de lo sucedido, la moto embistió a los cochecitos en los que se encontraban su sobrina y su hijo «y los desplazó unos ocho metros, según me dijo mi mujer. La Guardia Civil está investigando cómo ocurrió».

Ayer, después de la muerte de su sobrina, Rubén Lijó reconoció estar descolocado y aturdido por lo sucedido. Su otro hijo, de cuatro años, también estaba presenciando la carrera: «Afortunadamente no le pasó nada».

Sobre lo ocurrido, este piloto ribeirense afirma: «Es un accidente que pasa en este deporte como en otros, por muchas medidas de seguridad que adoptes». Rubén Lijó afirma que la organización de la carrera, el Motoclub Randufe, había adoptado todas las medidas de seguridad necesarias: «Por lo que nosotros sabemos, se trata de un motoclub serio que se toma las medidas de seguridad a rajatabla. Incluso, antes del inicio de la carrera comprobaron las matrículas de varias motos porque tenían dudas de que los seguros estuvieran correctamente».

El piloto recalca el apoyo recibido por parte de la Federación Galega de Motociclismo y de la organización de la prueba celebrada en Tui: «Estuvieron en el hospital y están muy afectados por lo sucedido, pendientes de todo. Algo así a ellos se les escapa y les resulta difícil de asumir. Ha sido algo muy fuerte. No tengo palabras».

Rubén Lijó expresa su agradecimiento a la federación y al motoclub organizador, mientras su familia, unida como una piña, intenta sobreponerse como puede a la tragedia: «Ahora estamos con la cabeza en la pequeña».