Un bebé de seis meses, natural de Ribeira, murió ayer a consecuencia de las graves lesiones que sufrió tras ser embestido el cochecito en el que estaba por una moto que competía en el transcurso de la quinta edición del Campeonato de Enduro Cidade de Tui que se celebró el fin de semana en esa ciudad pontevedresa. Su primo, de 13 meses, que estaba en otro cochecito, también fue golpeado, aunque sufrió heridas leves. Los padres de ambos bebés, que son hermanos, competían en la carrera.
El siniestro se produjo en torno a las 12.25 horas del domingo en el lugar de Alto do Coello, en la parroquia de Randufe, donde se desarrollaba la prueba. Fuentes de la investigación señalaron que «una avería mecánica» hizo que la motocicleta se saliera de la vía sin control tras caerse su conductor. «Era una prueba cronometrada, la moto sufrió un problema, el piloto cayó al suelo y la moto, que quedó acelerada, salió disparada como un proyectil fuera del circuito hacia el público», indicó la Policía Local.
«El conductor cayó y la moto la siguió pilotando el diablo», dijeron las mismas fuentes. La máquina, que circuló sola acelerando a fondo se llevó por delante los dos cochecitos de bebé, «que estaban a más de ocho metros de distancia de la zona de seguridad», según la Policía Local. Otras fuentes apuntan que la distancia era incluso mayor, de unos cincuenta metros.
El padre del bebé herido y tío de la menor explicó que el accidente ocurrió al final de una recta en la que se empieza a frenar para dar una curva a la izquierda. Fue ahí donde el piloto perdió el control y la moto salió acelerada.
Los equipos de emergencias desplegados en el operativo de seguridad de la prueba deportiva actuaron de inmediato y los dos menores fueron trasladados en ambulancia al Hospital Xeral de Vigo. Una enfermera que estaba entre el público atendió a la niña, según señalaron fuentes cercanas a la familia. Su primo fue dado de alta a las pocas horas, pero la pequeña no pudo superar las heridas y, tras pasar casi veinticuatro horas en la uci, en donde ingresó «en estado crítico», murió a última hora de la mañana de ayer.
Según fuentes policiales, la prueba tenía todos los permisos y medidas de seguridad oportunas. La Guardia Civil investiga el suceso, que llevó al Concello de Tui a mostrar «o seu máis fondo pesar» por la muerte del bebé y a ofrecer su apoyo a la familia. También solicita a las autoridades «a investigación máis exhaustiva», al tiempo que aclara que «esta proba, organizada polo Motoclub Randufe, contaba coa oportuna autorización municipal ao cumprir os requerimentos legais establecidos».