Además de responder por los delitos de explotación sexual, trata de blancas e inmigración ilegal, los detenidos en la operación Cascabel tendrán que hacer frente, casi con toda probabilidad, a acusaciones de falsedad documental y fraude fiscal. Fuentes cercanas a la investigación estiman que el beneficio obtenido por cada chica ronda los 5.000 euros mensuales y basaban el éxito del negocio en el cambio constante de las jóvenes, bajo la premisa de ofrecer variedad a la clientela habitual.
Parte de la actividad de Gatitas y Etiqueta Negra se blanqueaba a través de una peluquería que, afirman en el vecindario, estaba dada de alta a nombre de la madre del cabecilla. El establecimiento, sin embargo, solo figuraba en Hacienda: nunca llegó a funcionar.