Galicia se sacude el efecto del «Prestige» y retorna a la derecha

GALICIA

El PP se impuso el 1-M en todas las provincias y ahora se pertrecha para reconquistar el voto en las ciudades

08 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Una estrecha diferencia de 9.600 votos es la que convirtió de nuevo a Galicia en un feudo de la derecha. No ocurría eso desde la catástrofe del Prestige , que llevó al PP a ceder progresivamente la mayoría absoluta en todas las ciudades y provincias gallegas, salvo en Ourense. A falta del recuento del voto emigrante, los populares obtuvieron el 1-M una victoria contundente frente a los socios de la Xunta, al sumar 760.591 votos frente a los 750.988 del PSOE y el BNG. La desmovilización de los desencantados con el bipartito acabó con la mayoría social de la izquierda, que electoralmente empezó a dar sus primeros pasos en las municipales del 2003.

Fuerte remontada en todas las ciudades, salvo en Ferrol

El incremento del voto urbano fue determinante para que el PP recuperara el mando en la Xunta y lo coloca en buena situación para emprender la conquista política de las siete grandes ciudades, todas en manos de alcaldes socialistas, salvo Pontevedra, que es del Bloque. El partido de la gaviota recuperó de media cuatro puntos en las ciudades, al pasar del 39% del 2005 al 43,1% del pasado domingo. En A Coruña pulverizó la media, al remontar ocho puntos. En Pontevedra creció cinco, casi tantos como en Vigo, mientras en Santiago, Lugo y Ourense el PP subió entre 2 y 3,5 puntos. En Ferrol, en cambio, sufrieron un ligero retroceso de poco más de un punto (1.500 votos menos).

A Coruña y Pontevedra basculan hacia la derecha

En el 2005, Ourense fue la única provincia donde el PP obtuvo más votos que el PSOE y el Bloque juntos. El pasado domingo se unieron las tres restantes a este listado. Los socios del bipartito, que hace cuatro años sacaron 48.000 votos más que el PP en Pontevedra, se quedaron esta vez a casi un millar de votos de los vencedores. También en A Coruña la diferencia fue de apenas 410 votos favorable a los de Núñez Feijoo, pese a que la izquierda había superado en 70.000 sufragios al PP en el 2005. En Lugo, el empate técnico también se rompió en favor del PP, por 5.000 votos.

La base territorial de los socios del bipartito se achica

El PSOE y el Bloque obtuvieron en las municipales del 2007 un total de 47 mayorías absolutas (39 socialistas y ocho nacionalistas), aunque mediante pactos extendieron su poder a 140 concellos. Pero esta base territorial se achica ahora con la extrapolación del resultado de las autonómicas, que limita a 37 los concellos donde el PSOE o el BNG lograron ser las fuerzas más votadas, aunque en muchos casos sin obtener mayoría absoluta. En cambio, el PP amplía su horizonte municipal al ser el partido con más respaldo electoral en 278 concellos, en una treintena más que ahora.

Fene y As Pontes, principales fortines de los socialistas

Los concellos de Fene y As Pontes, dirigidos desde el 2007 por dos alcaldes jóvenes -Iván Puentes y Valentín G. Formoso, respectivamente- se han convertido ahora en los principales fortines socialistas, al ser las únicas localidades de más de 10.000 habitantes en las que PSOE fue el más votado el 1-M. Los del puño y la rosa también se impusieron en la vecina A Capela y, en alianza con el BNG, son mayoría en otros concellos de Ferrolterra como Ares, Mugardos, Neda, San Sadurniño, Pontedeume, Cabanas o la ciudad natal del fundador del partido.

Las montañas de Lugo siguen teñidas de color rojo

Las comarcas montañosas del oriente de Lugo vuelven a aparecer teñidas políticamente de color rojo. En esos concellos, donde encontraron refugio los fuxidos en la posguerra, el PSOE fue la fuerza más votada en varios de ellos, como Cervantes, Folgoso do Courel, Pedrafita do Cebreiro, A Fonsagrada, Negueira de Muñiz, Samos o Láncara, al igual que ocurrió en otros enclaves del cañón del Sil (Castro Caldelas, Parada de Sil o Ribas de Sil). En total, los socialistas fueron la fuerza más votada en 33 localidades y conserva A Illa, convertida ya en un icono del veraneo del PSOE, pese a que allí su voto baja cinco puntos.

Las villas gallegas encienden la alarma roja para el Bloque

Los pactos con el PSOE permitieron que el Bloque ampliara a 32 su número de alcaldes, sobre todo en concellos donde los nacionalistas eran la segunda fuerza. Pero las elecciones del 1-M cortaron esta tendencia y encendieron las alarmas en villas medianas donde el nacionalismo había clavado su bandera, como Arzúa, Boiro, Carballo, Mugardos, Muros, Sada, Teo, Mondoñedo, Monforte, Ribadeo, Gondomar, Poio o Porriño, en las que el BNG fue incapaz de capitalizar en las autonómicas la gestión de sus alcaldes y pasó a situarse como la tercera fuerza política. La gran excepción fue la comarca pontevedresa de O Morrazo, pues el Bloque se mantiene como la segunda fuerza en concellos como Cangas, Moaña y Bueu, al igual que ocurre en otros enclaves como Tomiño y Melide, conquistados en el 2007 por las alcaldesas Sandra González y Socorro Cea, respectivamente.

El nacionalismo se parapeta en torno a Allariz

El retroceso del Bloque el 1-M hizo todavía más visible su comarca talismán, la de Allariz, de donde es originario su candidato, Anxo Quintana, y el conselleiro de Medio Rural en funciones, Alfredo Suárez Canal. En esa zona se concentran los únicos cuatro concellos donde el BNG fue la fuerza más votada: Allariz, Rairiz de Veiga, A Bola y Vilar de Santos. Los nacionalistas siguen conservando en tierras alaricanas sus mejores esperanzas, aunque el censo de todas estas localidades no llega a las 10.000 personas.