El helicóptero del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) que en la madrugada de ayer sobrevolaba las rías gallegas sorprendió, a las cuatro de la mañana, una planeadora en la desembocadura del río Tambre que se preparaba para salir a la ría de Muros y Noia. Los agentes del SVA dieron aviso a la base y no tardó en acercarse al lugar una embarcación de Aduanas. Pero poco más se pudo hacer que remolcarla, porque los dos tripulantes que iban en la lancha, en cuanto se dieron cuenta de que los habían localizado, dejaron abandonada la planeadora y huyeron por tierra.
El SVA sospecha que la embarcación estaba preparada para recoger un alijo de droga, ya que salía de algún punto del río Tambre en dirección a la ría de Muros y Noia, e iba con el depósito lleno de combustible. Además, en las inmediaciones en las que apareció la lancha se descubrió también un remolque como el que suelen utilizar los narcotraficantes para acercar las lanchas desde las naves donde las esconden hasta el mar.
La embarcación incautada es más pequeña que la que apareció a mediados de mes en Nigrán y que se guardaba en una nave del río Ulla. La interceptada en el Tambre es un modelo semirrígido que tiene once metros de eslora e iba dotada de cuatro motores de 300 caballos de potencia cada uno.
Una de las lanchas del Servicio de Vigilancia Aduanera se desplazó hasta el lugar y remolcó la planeadora hasta el muelle de A Laxe, en Vigo, donde están las dependencias marítimas de Aduanas.
Los agentes investigan ahora la embarcación con el fin de obtener pistas que permitan identificar a los tripulantes y desmantelar así al grupo de narcotraficantes que, con toda probabilidad, preparaba un nuevo desembarco de cocaína en las costas gallegas.
La tercera del año
El crudo invierno del 2009 no parece amilanar a los transportistas, que por lo visto trabajan este año con la misma intensidad con la que lo hacen en otras ocasiones cuando el tiempo mejora. Los datos así lo confirman, ya que es la tercera planeadora que se detecta en las rías gallegas en los meses de enero y febrero, todas ellas en las inmediaciones de las rías de Arousa y de Muros.
La primera la quemaron los narcotraficantes en cuanto detectaron la presencia del helicóptero del SVA. Fue el 11 de enero en Aguiño, y la labor policial permitió recuperar del mar 3.500 kilogramos de cocaína y detener a cuatro personas, un miembro del clan de los Lulús de Muxía y tres experimentados pilotos arousanos como presuntos responsables del alijo.
Un mes después apareció otra lancha de grandes dimensiones abandonada en Nigrán, que resultó ser la misma que había sido precintada meses antes en una nave en el río Ulla, en el municipio de Dodro, camino de la desembocadura de la ría de Arousa. Medía 18 metros e iba cargada con siete motores.
Ahora, en lugar del río Ulla, es el Tambre, y como en el caso anterior, se sospecha que la planeadora acababa de salir también de una nave para realizar un desembarco. Los agentes de Aduanas siguen alerta, porque por alguna otra parte de la costa se querrá repetir el frustrado desembarco.