Quintana se compromete ante 1.300 mujeres a crear 8.000 empleos más en las galescolas y residencias para mayores
GALICIA
El BNG convirtió ayer la presentación en Santiago de su programa de igualdad para las autonómicas del 1 de marzo en una demostración de fuerza y de la capacidad de movilización que le ha reportado su llegada a la Xunta. Más de 1.300 mujeres, según los cálculos nacionalistas, fueron trasladadas al acto en autobuses fletados desde diferentes puntos de las cuatro provincias para aplaudir los compromisos electorales de Anxo Quintana, que aseguró que en la próxima legislatura se crearán 8.000 empleos más en galescolas y residencias de mayores.
El candidato del Bloque subrayó que más de 5.000 de esos 8.000 empleos serían para mujeres. Esa cifra supondría quintuplicar los 1.600 puestos creados en los últimos tres años y medio a través del Sistema Galego de Benestar, y que corresponden en un 94% a mujeres.
Complemento al desempleo
Quintana, que atribuyó a la gestión del BNG la conversión de la Xunta «nun dos Gobernos europeos máis comprometidos coa igualdade», también prometió un complemento autonómico para las prestaciones por desempleo de más de 60.000 gallegos, en línea con la ayuda de la Xunta para compensar las pensiones más bajas. Señaló que 42.000 de esos beneficiarios del complemento para dignificar las prestaciones por desempleo serán mujeres.
El líder del BNG recriminó a Feijoo que planee clausurar, si gobierna, las galescolas, que el PSOE quiere que pasen a Educación. «Un país non se fai destruíndo, senón construíndo», replicó Quintana, que esgrimió que en este mandato se han creado más plazas en escuelas infantiles que en los 16 años de Gobierno del PP, al pasar de 118 a 215 centros.
El acto contó con las intervenciones de Ana Pontón, número dos de la lista de A Coruña, y de la conselleira de Vivenda y cabeza de cartel por Pontevedra, Teresa Táboas, que denunció el predominio de actitudes machistas entre las mujeres que ejercen la política y abogó por la necesidad de que incorporen una «nova escala de valores».
El mitin arrancó con la difusión del vídeo en el que Quintana emula a Espartaco y concluyó con un aperitivo servido por una empresa de cátering, antes de que el candidato pusiera el colofón a su discurso al grito de «¡Vivan as mulleres!».