El director del Laboratorio de Medio Ambiente de Galicia -integrado en la Dirección Xeral de Calidade e Avaliación Ambiental de la Consellería de Medio Ambiente-, Miguel Costoya Rivera, aseguró ayer que la situación en Sogama «es controlable si se toman medidas». Y hoy, subrayó, se dispone de tecnología suficiente para subsanar «los problemas que se han detectado en las analíticas que se ocultaron durante años». Lo importante, añadió, es que la actual dirección de la sociedad tiene voluntad de enmienda. De hecho, Sogama ya instaló medidores en continuo en todos los puntos de vertido, con el fin de hacer un seguimiento preciso.
«Lo realmente grave es que esos dos trabajadores hayan ocultado o alterado los resultados, porque es como si alguien fuese al médico a hacerse un chequeo y le diesen un diagnóstico falso», indicó, al tiempo que insistió en que en el caso de Sogama no había que mostrarse alarmistas. «Si se hubiese dado un caso de contaminación continuada se hubiese detectado en algún punto del río Lengüelle», concluyó Costoya.