Uno de cada dos gallegos se declara insatisfecho con la gestión sanitaria

La Voz

GALICIA

La llegada a la Xunta de un Gobierno bipartito formado por el PSOE y el Bloque se propuso introducir un nuevo estilo en la gestión de la sanidad para estabilizar plantillas, recortar los tiempos de espera e introducir medidas para la eficiencia de un gasto público que absorbe uno de cada tres euros del presupuesto autonómico. Los resultados logrados en poco más de tres años y medio de legislatura son muy desiguales, pues uno de cada dos gallegos se declara insatisfecho por la gestión realizada por el Servizo Galego de Saúde (Sergas).

La encuesta elaborada por Sondaxe para La Voz pulsó la opinión de la ciudadanía sobre el sistema sanitario, con preguntas específicas para valorar la gestión del actual Gobierno o la evolución que ha tenido este servicio con respecto a etapas de gobierno anteriores. Los electores también fueron preguntados por las listas de espera en los centros sanitarios y por su percepción de la saturación de las urgencias hospitalarias, constatándose que un tercio de la población cree que estos servicios han empeorado a lo largo de la legislatura que arrancó en el 2005.

El 37%, satisfechos

El estudio concluye que un 46,6% de los votantes de la comunidad consideran que la gestión de la sanidad pública desplegada por el bipartito es insatisfactoria en mayor o menor medida, frente a un 37,1% que juzgan el balance en positivo. En el primer grupo destacan una bolsa formada por el 28,4% de los ciudadanos para quienes el trabajo desempeñado desde la Consellería de Sanidade fue «poco satisfactorio», mientras que un 16,2% consideran que no fue «nada satisfactorio».

El rural ve menos el avance

También es importante el grupo de personas, al que pertenece uno de cada siete electores (el 14,5% del total), que tienen la percepción de que no hubo grandes cambios en el sistema sanitario, por lo que su valoración no es ni satisfactoria ni insatisfactoria. Esta opinión está más extendida en los concellos rurales que en las grandes ciudades, sobre todo de las dos provincias orientales: Lugo y Ourense.

El segmento más minoritario de votantes, el 6,3% del total, es el que considera «muy» satisfactoria la gestión de la sanidad pública, si bien junto a este grupo se sitúa otro formada prácticamente por uno de cada tres gallegos, el 30,8%, que opina que el balance es «bastante» satisfactorio.

Las cosas siguen igual

Otra de las preguntas incluida en la encuesta de La Voz pedía a los votantes si creían que la gestión del bipartito gallego, dirigido por Emilio Pérez Touriño, mejoró o empeoró en relación a la del último Gobierno de Manuel Fraga. Y la respuesta mayoritaria, dada por el 38% de los entrevistados, es de que las cosas siguen igual, aunque un tercio de la población (el 32,4%) considera que la gestión sanitaria ha mejorado mucho (5,4%) o bastante (27%) en relación con la etapa anterior.

No obstante, uno de cada cuatro votantes (el 22,9%) considera que con el bipartito ha empeorado algo o mucho la situación. Este porcentaje es especialmente elevado en la provincia de Pontevedra, donde el grupo de población que opina así se eleva al 27,9%, cinco puntos por encima de la media gallega.

Saturación de las urgencias

En la provincia de Pontevedra también hay una percepción muy negativa sobre la saturación de las urgencias, pues el 40,6% de los electores creen que esta situación ha empeorado en el último año, porcentaje que para el conjunto de Galicia se reduce al 33,5%, uno de cada tres habitantes. Para otro tercio (32,3%) las cosas siguen igual, sensación que está más extendida en la provincia de A Coruña (33,4%). El margen de población que remarca que la saturación de este servicio es menor ahora se sitúa en el 18,4% del total, aunque Pontevedra vuelve a ser más pesimista y lo rebaja al 13,5%.