El ex míster vigués declara ante la jueza y confirma que la reyerta fue por una deuda

E.?V. Pita

VIGO CIUDAD

El ex Míster España 2005, Borja Alonso, apuñalado la pasada noche de Reyes, declaró ayer en el Juzgado de Instrucción número 6 de Vigo. Su versión de los hechos hizo que la jueza decidiese ratificar la prisión provisional de su agresor. Al parecer, todas las partes coinciden en que se produjo una reyerta que estaría motivada por una deuda.

El joven acudió al tribunal acompañado de su abogado después de obtener el alta el pasado martes, tras estar una semana ingresado en el hospital y ser intervenido quirúrgicamente de una rotura de vejiga. Su aspecto era diferente al habitual y por ello pasó desapercibido en los pasillos. Lucía una poblada barba negra, estaba bastante delgado y caminaba con una leve cojera.

La declaración del ex míster se prolongó durante una hora. También compareció un testigo de la discoteca de la zona de copas de Areal que acompañaba a Borja Alonso y que presenció cómo la víctima se vio inmersa en una discusión con dos hermanos de 21 y 27 años. El viernes 23 tienen previsto prestar declaración uno o dos testigos que presenciaron la pelea.

Además, también compareció para ratificar su declaración Borja R.?V., imputado por el apuñalamiento. El joven, que acudió esposado por la policía, fue recibido por su pandilla de amigos, que acudieron a prestarle apoyo. La jueza ratificó la orden de prisión por un delito de lesiones agravadas que dictó el pasado sábado el Juzgado de Instrucción número 7. La defensa recurrirá el auto de ratificación de la prisión.

Los hermanos sostienen que mantuvieron una disputa en una discoteca porque Borja Alonso les reclamó una deuda de 700 euros relacionada con una venta, probablemente de un coche, y que luego se produjo una segunda pelea en Coia, donde les citó el ex míster, quien llegó acompañado de dos amigos. Los hermanos dicen que el ex míster se abalanzó sobre J.?A.?V.?R. y este se defendió con un palo. Su hermano menor acudió en su defensa.

El ex míster, por contra, asegura que cayó en una emboscada cuando se dirigía a su casa y que le apalearon con un bate de béisbol.