Julio González cree que la gran trascendencia que se le ha dado al caso de Vilalba es por el cambio en los valores de la sociedad
14 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El jefe provincial de Tráfico de Lugo, Julio González Díez, admite la gravedad que supone circular en un vehículo por una autovía a 217 kilómetros por hora, entre otras razones, por el riesgo que representa para el resto de los conductores. Sin embargo, insiste en que en las estadísticas de accidentes mortales no figura la velocidad inadecuada como principal causa. Así, señala, son la alcoholemia y las distracciones los factores de riesgo más relevantes.
-El conductor de Burela condenado a dos años sin permiso de conducir tendrá que hacer un curso de recuperación.
-Si hubieran sido dos años y un día hubiera perdido el permiso y tendría que volver a examinarse. Con los dos años a los que lo condenaron deberá hacer un curso de 24 horas y dispondrá de dos años para ello.
-¿Y si el conductor ahora condenado reincide?
-Desde este momento tiene antecedentes penales que serán tenidos en cuenta por los jueces, no solo en cuestiones relacionadas con tráfico, sino en el resto de los ámbitos.
-¿Por qué cree que hay tantos casos de excesos de velocidad de este tipo, y con conductores tan jóvenes?
-No creo que sea una epidemia que no haya ocurrido nunca. Lo que pasa es que los valores de la sociedad cambiaron y ahora prima la seguridad sobre la velocidad. Antes era frecuente que un conductor que se acababa de comprar un coche comentara que lo había puesto a tanto, pero ahora la concepción es diferente. El comentario del mismo conductor es que le ha colocado un dispositivo a su coche para que no suba de 130 en un trayecto.
-En Lugo hemos visto ya bastantes casos similares al del joven de Burela. ¿Abundan?
-No tantos. Hay que tener en cuenta que se contabilizaron 20 diligencias judiciales al mes en toda España por incurrir en el artículo 379, que es el relativo al exceso de velocidad. Sin embargo, si hablamos de alcoholemia las cifras suben a 700 al mes.
-¿Joven con coche potente y velocidades de vértigo lleva implícito peligro en la carretera?
-Accidentes mortales con estas velocidades hay muy pocos en las estadísticas. La mayoría son de coches normales, que van a menos de 120 kilómetros por hora. Circular a esa velocidad -en referencia a los 217 kilómetros del joven de Burela- es un riesgo, y accidentes haberlos hailos pero no son causa de ningún tipo de alarma social. Si revisamos las estadísticas de los accidentes muy graves estos casos no tienen demasiada influencia porque no hablamos de un colectivo importante. Este perfil no encaja, afortunadamente, en los accidentes mortales.
-¿Y cuál es entonces el perfil del conductor implicado en accidentes mortales?
-No existe ninguno, es muy variable e indefinido, y por eso no podemos poner coto. Actualmente son peores las distracciones que la velocidad inadecuada. Insisto en que en los accidentes mortales los casos de velocidad desproporcionada se ven poco. Es más peligroso chocar distraído, aunque también entraña riesgo ir a 217 por una autovía en la que puedes encontrar camiones a velocidad lenta y otros turismos a 120.
-El conductor novel ahora condenado habla de otros casos de 202 kilómetros por hora en la misma carretera el mismo día en que lo imputaron a él. ¿Tiene constancia de ello?
-No lo sé. No me consta. Pero, en todo caso serían sanciones administrativas. El suyo fue considerado un delito por la velocidad que sobrepasó siendo como era un conductor novel.