Los termómetros volvieron a marcar temperaturas bajo cero en el interior de Galicia

La Voz

GALICIA

Por segunda noche consecutiva, los termómetros volvieron a descender por debajo de los cero grados en la mayoría de Galicia. Las temperaturas más bajas se concentraron en las zonas de alta montaña, pero el frío se dejó sentir en toda la comunidad. En pocos lugares las mínimas superaron los cero grados: la excepción fue el litoral, con registros entre 2 y 4°. Las máximas también se localizaron en la costa, que, en general, vivió un tiempo más suave que el interior, con temperaturas que rondaron los 9 y 10°. Aun así, la mínima en el dique de A Coruña fue de 3°, mientras que en Vigo fue de 2,5°; en Santiago el termómetro bajó a 0,4°.

Como ya había sucedido la jornada anterior, el mercurio bajó de forma considerable en la montaña. La estación de MeteoGalicia en Cabeza de Manzaneda contabilizó ayer una mínima de -11,3°. Esta zona vivió horas muy frías: -10,8° en Carballeda de Valdeorras, -8,9° en Viana do Bolo, -8,8° en Vilariño de Conso y -9,7° en A Veiga. En Ourense ciudad la mínima fue de -3,6°. En el interior de las provincias de Pontevedra -con -5,8° en Lalín y -5,4° en Rodeiro- y A Coruña los termómetros también bajaron de cero, mientras que en Lugo, en la estación de Os Ancares, se llegó a una mínima de -8,5°.

Problemas en viviendas

Precisamente en Pedrafita el frío causó diversos problemas en viviendas particulares. Hasta diez grados bajo cero de temperatura mínima registraron la noche del miércoles al jueves en Pedrafita, según informaron fuentes municipales. El intenso frío hizo reventar las tuberías de la conducción de algunas casas, a pesar de que muchos vecinos adoptaron precauciones antes del bajón térmico, quitándoles el agua.

En las primeras horas de la noche el alcalde de Pedrafita, José Luis Raposo, mandó quitar el agua de la conducción del pabellón polideportivo. La persona que afrontó dicha tarea ya se encontró con muchas dificultades porque el líquido estaba ya a punto de congelarse y tardó mucho en salir. En aquellos momentos la temperatura era de siete grados por debajo de cero.

El hielo ocasionó problemas en el tránsito de vehículos por las carreteras de la provincia, si bien no llegaron a producirse accidentes graves, según indicaron fuentes de la Guardia Civil. Las empresas encargadas de mantenimiento de las principales vías echaron grandes cantidades de sal, incluso en las proximidades de Lugo. En calles de la capital depositaron salitre para evitar resbalones.

De todos modos, diversos expertos indicaron que las dificultades habían sido menos de las esperadas como consecuencia de que el frío fue muy seco y provocó un hielo que no resultó resbaladizo.