Un arroyo que ha sufrido al menos tres vertidos desde el año 2001

La Voz

CERCEDA

A falta de confirmar que las truchas que aparecieron el domingo muriesen a causa de algún vertido, el Lengüelle ha sufrido ya en otras tres ocasiones el azote de los productos tóxicos desde el 2001.

Así, en mayo de ese año, un centenar de peces murieron por falta de oxígeno y nunca llegó a saberse qué había ocurrido. Un mes después, se soltaron alrededor de 10.000 alevines para intentar recuperar la población. Un esfuerzo en vano, ya que justo 40 días después de este hecho, alrededor de 100 truchas volvieron a aparecer muertas en el río a su paso por Cerceda, y las sospechas apuntaban al vertido de una empresa de la zona. Tres años después, un vertido tóxico se llevó por delante unos 30 peces.